
Libertad Digital ha accedido a la querella de la agente supuestamente abusada por el DAO (Director Adjunto Operativo) de la Policía Nacional, José Ángel González, el funcionario del cuerpo con mayor nivel. La agente relata los detalles de los hechos.
El DAO ha tenido que dimitir este martes después de que saliera a la luz que se ha admitido a trámite una querella en su contra por un supuesto abuso sexual. José Ángel González habría realizado una agresión sexual sobre una subordinada haciéndose valer de su posición, una de las más cercanas al ministro Fernando Grande-Marlaska.
Según el relato de la víctima, el DAO la habría obligado a subir a su casa, residencia oficial otorgada por el cargo, para perpetrar la agresión a pesar de las numerosas ocasiones en las que ella se habría negado. Finalmente, la habría conseguido convencer manipulándola para que subiera solo a hablar de la situación entre ambos.
"A partir de ese momento, y pese a las negativas inequívocas, claras y persistentes de la querellante, el querellado desplegó una conducta agresiva de naturaleza sexual caracterizada por violencia física e intimidación ambiental, aprovechándose de la situación de aislamiento, superioridad física y autoridad institucional que ostentaba sobre la víctima", explica la querella.
En este sentido, asevera que: "Los hechos que se denuncian y que resultan sustentados por la grabación de audio que se aporta, consisten en que, en el interior de la vivienda, el querellado le manifiesta con exabruptos a la víctima que no puede irse de la misma, así como en la insistencia en la práctica de actos sexuales que la víctima rechaza de forma expresa en todo momento".
En este contexto, el DAO le habría bajado, a pesar de la repetitiva negativa de la querellante, los pantalones para tocar "de forma insistente con su mano la vagina a la víctima". "Le introduce los dedos y comienza a masturbarla, mientras exclama que le bese, la víctima le dice que se está negando en serio a lo que el querellado le dice que está gilipollas, y continúa con su acción intentando doblegar la voluntad de la víctima, que reitera su negativa expresa".
En este sentido, el alto mando de la Policía Nacional habría intentado convencerla de que simplemente harían el amor y después podría irse, aunque ella volvería a reiterar que no quería mantener relaciones sexuales con él. Entonces, el alto mando de la cartera que dirige Grande-Marlaska la "sujeta y amenaza con forzarla", pidiéndole que le hiciera el favor de mantener relaciones con él.
Se sacó el miembro erecto
Posteriormente, habría procedido de nuevo a introducirle los dedos en la vagina y, siempre según el relato de la querellante, "mientras con su otra mano cogía la mano de la víctima y se la llevaba a su miembro erecto para que le tocara". Así, este la habría obligado a tocar su miembro instándole a que le masturbase.
En este contexto, el DAO habría acudido a la pila de la cocina para lavarse la mano con la que habría masturbado sin consentimiento a su subordinada. Un momento que habría aprovechado la víctima para zafarse de él y bajar hasta el coche policial, acudir a la comisaría donde se encontraba prestando servicio y de donde el DAO la había obligado a salir para "hablar" con ella; y habría cogido su coche particular hasta casa.
Una vez en casa, habría sufrido distintas presiones para que no contase lo sucedido provocándole la situación una crisis de ansiedad severa que la habría llevado a cogerse una baja por depresión. Por todo ello, la querellante acusa al DAO de haber cometido sobre ella un delito de agresión sexual, otro de lesiones psicológicas, uno de coacciones y un último de malversación de caudales públicos al haber utilizado medios de la Policía Nacional para cometer el presunto abuso.
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