
La insistencia de Gabriel Rufián en liderar un frente popular a la izquierda del PSOE está siendo una carrera de obstáculos, una guerra de actos y una lucha de egos muy propia de la izquierda, que de momento ha culminado con una presentación el pasado 18 de febrero en la sala Galileo Galilei junto al diputado de Más Madrid, Emilio Delgado, donde han reunido a varios cientos de personas y, sobre todo, generado un notable revuelo periodístico. Que de eso se trataba. Un acto que ha tenido lugar tres días antes del anunciado para el próximo 21 de febrero por Sumar con la misma filosofía: qué hacer con el espacio que todavía no ha fagocitado un Pedro Sánchez cada vez más escorado a la izquierda ante la pujanza que, una encuesta tras otra, muestran las derechas.
Pero aparte de la resistencia que se ha encontrado Rufián en su propio partido, ERC, desde EH Bildu rechazan también categóricamente la propuesta de Rufián de crear "una especie de nuevo artefacto electoral" con las izquierdas del Estado, considernado "un error confundir unidad de acción con unidad de organización", ha dicho Oskar Matute, portavoz adjunto de EH Bildu en el Congreso, en una entrevista en Radio Cable que recoge Europa Press. "A nadie le gustaría que viniera alguien de fuera a decirle cómo tiene que organizar su casa".
Matute ha explicado en Radio Cable que no le va a parecer "nunca mal" que se haga un esfuerzo por recomponer la izquierda en el Estado español o en los territorios "que no son naciones". Pero ha considerado que "queda mucho por hacer y mucho cimiento por poner" para que construyan "algo sólido que no sea solo una ilusión compartida" y suponga "una experiencia real y tangible".
En su opinión, la propuesta de Rufián implica que EH Bilbu tiene que hacer una tarea que no le corresponde. "Una fuerza soberanista, por definición, es eso, una fuerza soberanista. En nuestro caso, somos el frente amplio de la izquierda soberanista vasca que se constituyó en 2011, que ha tenido su trayectoria fruto de un contexto político determinado, y que ha profundizado en la voluntad y en la iniciativa clara de construir una comunidad política que nos permita cada vez más cotas de representación". La pretensión de EH Bildu es "el reconocimiento nacional" de una Euskadi en la que se desarrollen políticas de izquierdas, "de igualdad, solidaridad, y redistribución y reparto de riqueza". "Es una apuesta de la que no queremos desviarnos".
Compromiso abiertamente antifascista
Pese a desmarcarse de la propuesta de Rufián, mantienen en todo caso, un "compromiso abiertamente antifascista y proactivo para que la extrema derecha y derecha extrema, PP y Vox, no alcancen el poder". "Si de nosotros depende, nunca van a alcanzar el poder", ha asegurado. Por lo que mantienen también "un compromiso con otras fuerzas políticas de izquierdas del Estado español para hacer ese dique de contención ante el fascismo".
"Estamos a favor de la unidad de acción política con las izquierdas para construir una agenda política o un programa político de mínimos atendiendo a las diferencias de cada cual, pero buscando aquello que nos une, para generar un escenario de ensanchamiento de derechos y libertades que impida el acceso al poder de la derecha y extrema derecha. Esa es nuestra mano tendida, la de la unidad de acción política", ha señalado. Pero lo anterior no tiene que llevar a "una unidad organizativa", a generar "una estructura política diferente" a la que cada partido tiene.
"El error está en confundir unidad de acción con unidad organizativa", ha dicho categórico. Por lo que rechaza participar en la creación de otro tipo de organización o estructura política: "Creo que no es justo que me lo pidan y yo tampoco se lo voy a pedir a nadie", ha sentenciado.
