
Uno de los titulares de la noche electoral en Castilla y León es la forma en que las urnas han barrido del mapa a las opciones a la izquierda del PSOE, que se queda como única opción en la cámara regional. En esta ocasión, IU concurría a los comicios en coalición con Sumar y Los Verdes mientras que Podemos lo hacía en solitario. Ninguna de las dos opciones ha convencido a sus votantes y se han quedado sin representación parlamentaria: IU, con un 2,22 por ciento de los votos, ha sumado 25.000 votos y Podemos ha conseguido solo 8.000, la mitad de los que ha logrado el partido de Alvise, Se acabó la Fiesta, que ha quedado por encima.
La sangría en la extrema izquierda, que en 2022 aglutinó 65.000 votos y un escaño, y el abultadísimo porcentaje de la derecha ha sido rápidamente respondido por Gabriel Rufián: el portavoz de ERC no aguardó al final del escrutinio para lanzar su análisis de lo que está pasando: "0 escaños a la izquierda del PSOE. No hacer algo (o hacer lo de siempre) es pura negligencia".
0 escaños a la izquierda del PSOE.
No hacer algo (o hacer lo de siempre) es pura negligencia.#EleccionesCastillaYLeón2026
— Gabriel Rufián (@gabrielrufian) March 15, 2026
La propuesta para "hacer algo" que ha venido vendiendo Rufián desde hace unos meses es forjar una nueva coalición de izquierdas liderada por él mismo que presentó hace un mes junto a su aliado en Más Madrid, Emilio Delgado, y unos días antes de que Sumar, Más Madrid y otras formaciones apostaran por una nueva refundación.
Sin embargo, hasta ahora la propuesta de Rufián se ha encontrado con la abierta hostilidad de su propio partido y algunos portazos, como el de EH Bildu.
