Rosa Díez, diputada de UPyD: "Explíquele, presidente, que no consentiremos que se sigan burlando las sentencias de los tribunales y que se siguen utilizando la institución autonómica para pervertir el orden constitucional. Estamos dispuestos, en defensa del interés general, utilizar todos los instrumentos de la Constitución, también el artículo 155. Presidente, la democracia está, como decía, para defender los derechos, para garantizar los derechos de los ciudadanos y, precisamente, para garantizar la igualdad de derechos de todos los españoles, de todos, incluídos los catalanes, es para lo que defendemos la unidad de la nación española, para defender los derechos de todos los ciudadanos".
Mariano Rajoy, presidente del Gobierno: "En cuanto al resto de sus preocupaciones y la respuesta. Pues yo creo que está muy clara. La respuesta está en la Constitución y en las leyes, no tenga usted ningún problema. Yo soy el presidente de España y me he comprometido a jurar, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes y así lo haré si es procedente hacerlo".
Pere Macías, portavoz adjunto de CiU en el Congreso: "Existe un grave problema: Una mayoría de catalanes no está de acuerdo con el trato político, económico y financiero que se da a Cataluña. Una mayoría no se siente cómoda en un proyecto de Estado en el cual no parece caber Cataluña".
"Señor presidente, cada pueblo debe tener la libertad para elegir su futuro. La frase no es mía, ni siquiera de un catalán, es de Vicente del Bosque. Éso, ni más ni menos, es lo que le pedimos un millón y medio de catalanes".
Mariano Rajoy, presidente del Gobierno: "Que yo no estoy de acuerdo con el concierto económico que ustedes plantean, que el modelo de financiación que se ha aprobado no ha contado con mi voto. Sin embargo, ha sido promovido y apoyado por la Generalitat de Cataluña. Yo creo que puede, sin duda alguna, mejorarse como ya se ha hecho en otras ocasiones, pero también le digo que éste no es el momento para generar más problemas ni inestabilidad política".
"Y lo peor es empecinarse en el error y tomar decisiones equivocadas. Lo mejor es actuar con responsabilidad. En este momento, los catalanes tienen muchos problemas, como los ciudadanos de otras comunidades de España, el más importante es que hay 800.000 personas que no pueden trabajar, es su déficit, es su deuda, son sus problemas de liquidez. Y ahora lo que no se puede hacer es echarle la culpa de todo lo que pasa a lo demás y generar inestabilidad política tomando decisiones equivocadas. Ahora se trata de colaborar todos en aras del interés general de los ciudadanos y no en aras del interés de una ideología".
