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Rajoy cree atada la comisaría para Cañete que dará escaño a Iturgaiz

Su elección se da por hecha gracias al pacto de populares, liberales y socialistas, pero no está cerrada la cartera. Pons gana más peso en el PPE.

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Su elección se da por hecha gracias al pacto de populares, liberales y socialistas, pero no está cerrada la cartera. Pons gana más peso en el PPE.
Rajoy y Cañete en una imagen de archivo.

El reparto de carteras sigue incesante en las instituciones comunitarias. Pero no será hasta la próxima semana -los jefes de Estado y de Gobierno se reúnen en Bruselas el miércoles por la noche y antes habrá un encuentro extraordinario del PP europeo, que aglutina a la mayoría de mandatarios- cuando se pueda confirmar si España logra recuperar el peso político perdido.

A priori, en el Ejecutivo transmiten cierta calma. Argumentan que todo se está tratando de un reparto de cromos entre populares, liberales y socialistas, y que el presidente ya habría jugado sus cartas. Así, se da por descontado en la delegación española que finalmente Miguel Arias Cañete obtendrá una comisaría y será vicepresidente de la Comisión -cuestión, esta última, sin tanta relevancia-.

Jean-Claude Juncker, a punto de convertirse en presidente del Ejecutivo, comparecía este martes con la promesa de posar su dedo sobre un socialdemócrata a la hora adjudicar la cartera de Asuntos Económicos. "Es parte del trato a tres", justifican desde el Gobierno, mientras que, desde el Ecofin, Luis de Guindos no dudaba en aplaudir la noticia. "Me parecen muy bien las decisiones del presidente de la Comisión", valoraba el ministro ante la prensa, elevando a Juncker a presidente una semana antes de que el luxemburgués reciba las bendiciones del Parlamento en Estrasburgo.

Las prisas del ministro español, extramadamente prudente por lo demás a la hora de comentar el relevo institucional, pueden tener que ver con el hecho de que si el socialdemócrata Jeroem Dijsselbloem alcanza la cartera de Economía, él quedaría colocado en primera línea para ocupar el sillón por el que el Gobierno ha apostado tan fuerte. Y es que uno de los principales obstáculos del ministro español para hacerse con la presidencia del Eurogrupo había sido el holandés, hasta ahora, abiertamente interesado en permanecer en su silla y apurar su mandato hasta 2015.

Tal y como avanzó este diario el sábado, el Ejecutivo se muestra optimista en este sentido hasta el punto de que la próxima semana podría haber avances sustanciales. "Tiene buena pinta", se limitan a decir los asesores del jefe del Ejecutivo. "Me gustaría que tuviera responsabilidades importantes", dijo el propio Rajoy en su última visita a Bruselas.

Si el puzzle encaja, el presidente habrá de acometer una remodelación del gabinete. Y arrecian los rumores sobre si aprovechará, tras las vacaciones de verano, para cambiar a más de un ministro y así tomar impulso político. "Es de libro, pero a Rajoy le gustan poco los cambios", recalcan en la dirección nacional del PP, donde la opción de Álvaro Nadal para ser el sustituto de Guindos al frente de Economía se comenta sin disimulo.

El futuro de Cañete

Las negociaciones tienen varios frentes abiertos, y otro de ellos, capitaneado por el mismo Mariano Rajoy, es ocupar en el futuro Ejecutivo comunitario una cartera de enjundia y de peso económico. "Sería el colofón del mensaje, que ha calado hondo en las instituciones europeas, de que España está de vuelta", interpretan desde el grupo popular en Bruselas.

Algunas fuentes, sin embargo, se preparan ya para la hipótesis de que la cartera para España no sea de las de mayor relumbrón y ponen en duda la importancia del carácter económico de la misma. "En esta Comisión, que ha tenido que comprometerse por adelantado a unas prioridades, las carteras van a estar muy relacionadas unas con otras", aseguran, admitiendo el hecho de que "será muy difícil que España repita en Competencia o Economía", dos de las áreas más codiciadas, y ocupadas por los españoles Solbes y Almunia en los últimos años. "Agricultura va a tener retos muy importantes por delante", aseguran a media voz, deslizando, de paso, cuál es su personal quiniela.

Carteras aparte, lo que todavía no está escrito, aunque sí ampliamente publicitado, es que la persona en la que recaiga la responsabilidad de representar a España en el Ejecutivo comunitario sea Cañete, quien todavía tiene que ser propuesto por el Gobierno y, sobre todo, pasar el examen de la Eurocámara. "A día de hoy parece obvio que será comisario. Eso, en principio, lo tenemos cerrado. Ahora se habla de qué tipo de comisaría", según las fuentes consultadas por este diario.

En la capital comunitaria, aunque dan por hecho que los socialistas "harán el paripé" y protestarán por su tropezón en campaña o por su declaración de intereses económicos, apuestan a que "prevalecerá el pacto de caballeros", una suerte de pacto no escrito por el que los partidos rivales respetarían la candidatura del comisario español, independientemente de su color político. Esto no significa que al exministro de Agricultura se lo vayan a poner fácil, pero Rajoy mantendrá el pulso y esperan no tener mayores problemas para lograr el trofeo político.

Nuevos cargos para González Pons

Con Cañete de comisario, Esteban González Pons ganaría aún más peso en el seno del PP europeo al convertirse en jefe de delegación. Si bien, este mismo martes ya asumía las competencias en Constitución, Asuntos Legales y Política Interior. Así, llegado el caso, él sería el portavoz de la formación a nivel comunitario sobre la amenaza secesionista en Cataluña. Hace unas semanas, Pons ya fue elegido vicepresidente primero del PPE, algo que, "para ser un completo desconocido y para haber sido la delegación española relegada a quinta dentro de la familia popular", en el grupo valoran como "sorprendente".

Habría, a priori, dos cambios más con la marcha de Cañete. Él dejaría su escaño y correría la lista, con lo que el vasco Carlos Iturgáiz, en fluido contacto desde las elecciones europeas con la nueva cúpula del PP en Bruselas, lograría la ansiada representación parlamentaria. Por su parte, Pilar del Castillo, con una amplia experiencia en la legislación sobre las telecomunicaciones, sería elegida portavoz adjunta de la delegación.

Menos peso en el Parlamento

En cuanto a los cargos en las distintas comisiones parlamentarias, la pérdida de peso de los populares –y de los españoles en general- en puestos de relevancia ha sido notable. De los populares, sólo Rosa Estarás ha sido premiada con la vicepresidencia de la Comisión de Peticiones en la Cámara, una de las comisiones con menos competencias reales, pero con cierto protagonismo mediático gracias a sonadas comparecencias como la de Ada Colau insultando a Iturgáiz.

Con todo, dentro del grupo, la portavocía de pesca en el Parlamento -muy importante para los intereses españoles- ha ido a parar para Gabriel Mato mientras que ya son portavoces adjuntos Pablo Zalba (Economía), Luis de Grandes (Justicia) o Santi Fisas (Cultura).

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