
La decisión de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, de conceder al presidente de Argentina, Javier Milei, la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid no ha sentado bien al Gobierno. "Está premiando a un líder político que está llevando su país a la pobreza", ha afirmado la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, que ha obviado el descenso de la inflación en el país latinoamericano.
"Deslealtad institucional", ha resumido la ministra de Sanidad, Mónica García, que hasta hace unos meses era la líder de la oposición en la Asamblea de Madrid. Otros han optado por términos más malsonantes. "Lo hace por jorobar", ha añadido el portavoz parlamentario del PSOE, Patxi López.
"Profunda deslealtad" para Exteriores
En Exteriores la decisión de la Comunidad de Madrid no ha sentado bien. "La presidenta madrileña hace gala de una profunda deslealtad hacia las instituciones españolas", han resumido fuentes diplomáticas que han reprochado a Ayuso que no haya informado al Ministerio de Exteriores de "su encuentro con un mandatario extranjero".
En el Palacio de Santa Cruz, sede del ministerio, no se olvidan de la última visita del presidente argentino a España, para participar en un acto de Vox cuando llamó "corrupta" a Begoña Gómez, la mujer de Pedro Sánchez. "Ha mostrado una actitud reiterada de búsqueda de la confrontación y la ofensa a nuestras instituciones y a nuestra democracia, algo sin precedentes en las relaciones internacionales y en los usos diplomáticos entre naciones", han lamentado.
El malestar diplomático con esta nueva visita es manifiesta y califican de "sorprendente y anómalo" que no haya solicitado, en ninguna de sus dos primeras visitas a España, "un encuentro institucional" con su "homólogo" y haya optado por reuniones "de carácter privado y con autoridades autonómicas". Lo que no aclaran es quién sería ese homólogo ya que el rango de Milei es de jefe de Estado y no de primer ministro, como Pedro Sánchez.
Las mismas fuentes esperan que, en esta ocasión, Milei esté "a la altura del pueblo argentino y respete a las instituciones españolas". Algo que, reprochan, "no hizo" el pasado de mes de mayo cuando llamó "corrupta" a la imputada Begoña Gómez.