
El presidente de la Generalidad Valenciana, Carlos Mazón, pasa por un momento crítico. La riada se ha llevado por delante su reputación y su credibilidad. Su gestión durante las primeras horas de la catástrofe le están poniendo en un aprieto que puede acabar con su futuro político.
Desde su ausencia durante cuatro horas, en las que estuvo ilocalizable porque estaba comiendo con una periodista, a su negativa a decretar el nivel 3 o la emergencia nacional, como le indicaba Feijóo, pese a que su administración estaba claramente sobrepasada ante un desastre de tal magnitud.
Pero cuando más débil está, el PSOE ha salido a tenderle un salvavidas al prometerle que le apoyarán las cuentas. La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades y actual líder del PSPV, Diana Morant, lo ha justificado porque, en la actual situación de emergencia, la unidad es esencial. "Puede contar conmigo", ha asegurado. Un respaldo que los socialistas extienden, de manera más difusa, al Ayuntamiento de Valencia.
Presión para los PGR
El ofrecimiento de Morant llegaba sólo dos días después de unas controvertidas declaraciones de Pedro Sánchez en las que vinculaba futuras ayudas a un respaldo a unos Presupuestos que, en Moncloa, ya ven cómo de reconstrucción. La idea está clara: "Ante una emergencia, unidad". Lo que a nadie se le escapa es que, en estos momentos, el PSOE tenía un grave problema a la hora de sacar adelante las cuentas, ya que Junts sigue dando largas al Ejecutivo hasta para aprobar el techo de gasto .Tampoco parece que esta estrategia funcione. Tanto PP como Junts han calificado de "chantaje" las afirmaciones de Sánchez.
En el Gobierno también han bajado el tono contra Mazón. Es cierto que nunca hubo declaraciones públicas de los ministros contra el presidente valenciano pero sí figuraba en el argumentario que se difunde a tertulianos afines. Ahora, ya no hace falta. Las dudas sobre la gestión de Mazón son palmarias y transversales mientras que se oculta la gestión del ministerio de Teresa Ribera y, en especial, de la CHJ (Confederación Hidrográfica del Júcar) que tardó en avisar, y sólo por correo electrónico, del desbordamiento del Barranco del Poyo. Hasta las 20.00 no se produjo una llamada del ministerio para informar de la posible rotura de la presa de Forata.
También los técnicos, que comparecen en Moncloa tras los gabinetes de crisis, deslizaban críticas como cuando el jefe de la Unidad Militar de Emergencias, el teniente general Javier Marcos, responsabilizó este lunes a Mazón y a su director general de emergencias por no darle la luz verde antes para intervenir. Una versión que cambió este viernes, sólo 4 días después, asegurando que "nadie podía prever" la magnitud de la gota fría.
En el PSOE defienden la estrategia que están siguiendo frente a Mazón, cuya continuidad les permite seguir desgastando al PP por la gestión de la DANA. No niegan que acaben pidiéndole explicaciones pero no será ahora. "Todo llegará, pero ahora todavía hay desaparecidos, fallecidos que no se han ni enterrado... no es el momento", sentencian. Unas explicaciones que, de llegar, será ya cuando Mazón apruebe sus Presupuestos y, salvo que le exijan una salida dentro de su partido, siga al frente del Palacio de la Generalidad.