Francisco Camps ha vivido un auténtico calvario judicial durante la última década. Su renuncia a seguir en política no le ha alejado del foco mediático, compartido en ocasiones con la exalcalde de Valencia, ya fallecida, Rita Barberá. El que fuera presidente de la Comunidad Valenciana dice querer volver a la primera línea política, creer todavía en la Justicia y mirar al futuro con ganas y esperanza. Recibe a Libertad Digital después de ser absuelto de la última causa que tenía pendiente, a falta de que se resuelva el recurso interpuesto por el PSPV, a pesar de que ni siquiera la Fiscalía ha puesto pegas a su absolución.
¿Cómo te encuentras después de 15 años de periplo judicial en el que has sido absuelto de todas las causas?
Muy bien. Tengo un bagaje político como presidente de la Comunidad Valenciana, además de en ayuntamientos y otros ámbitos, y luego está esta experiencia, dura, pero también interesante. Ojalá no hubiese tenido que pasarla pero, una vez que ha ocurrido, es una experiencia desde el punto de vista político y social. La suma de ambas me dan toda la fuerza del mundo para volver con mucha ilusión.
Estás en plena presentación del libro de Javier Más, Paco Camps Reenfocando España, en el que cuentas tu experiencia a través de las conversaciones que has mantenido con él durante los últimos siete años.
Así es, el libro tiene tres partes: todos los proceso que he vivido en el ámbito judicial, otra parte que es mi recorrido vital hasta llegar a la dimisión, y una tercera que es lo que llamo Reenfocar España, que buscar lo bueno de España desde la Constitución y que, con Zapatero, se ha ido orillando para implantar, por parte de la izquierda, una agenda ideológica. En él también aporto mis ideas sobre el camino que España debe emprender una vez se vaya Sánchez.
¿Sigues confiando en la Justicia y el sistema?
Todavía confío, habría cosas que mejorar, como que el poder judicial sea independiente y la Fiscalía Anticorrupción debería cambiar su cometido, no actuó como debería, en mi caso hubo un sesgo clarísimo hacia una perspectiva muy ideologizada. Y los tiempos han de cambiar, no se pueden alargar tanto los procesos penales porque es algo muy duro, un proceso penal significa paralizar tu vida, desde el punto de vista profesional, social, económico. Si alguien es imputado el proceso debe ser más rápido.
Asumiste responsabilidades políticas dimitiendo de tu cargo, echando la vista atrás ¿volverías a hacerlo? ¿crees que hiciste lo correcto?
No asumí responsabilidades políticas, dimití porque un juez abrió juicio oral contra mí. Aunque la condena no conllevaba la inhabilitación, entendí que el presidente de la Generalitat no se podía sentar en el banquillo, que mi partido no podía ir a una campaña con el lastre de alguien que, injustamente imputado, fuera utilizado por la izquierda. Y siempre he dicho que era inocente, y así se ha demostrado. Mi responsabilidad era en favor de la institución, del Partido Popular y de España.
¿Te sentiste abandonado por el PP, como ocurrió con Rita Barberá?
Hubo dirigentes que sí nos abandonaron, cuando yo he sido dirigente no actué así, y cuando otros han sido dirigentes sí han actuado de esa forma. Allá ellos con su conciencia pero el partido no, el partido siempre estuvo con nosotros, la gente, los militantes, los cargos públicos, siempre nos quisieron a Rita y a mí.
¿Sigues sintiendo cariño de la gente?
Sí, desde luego, de otra forma no estaría aquí. Tener el cariño de esa gente me permite tener una perspectiva de la realidad por la que puedo verlo todo como un político que es capaz de hacer cosas, que puede proponer iniciativas para ponerlas en marcha.
¿Tienes ganas entonces de volver a la primera línea política?
Por supuesto.
¿Hay todavía hueco para que, con todo lo que has vivido estos 15 años, puedas regresar a la vida política?
Desde luego que lo hay, por supuesto. Y llegará el momento, seguro que llegará, tengo todo el tiempo del mundo, ahora no hay nada que me obligue que haga aquello que no creo. Estoy encantado, dando mis ideas, y haciendo cosas sin parar.
¿Como candidato en la Comunidad Valenciana?
En absoluto, no voy a postularme como candidato a la Generalitat, no es una cuestión que tenga entre mis objetivos, yo ya fui presidente de la Comunidad valenciana.
¿A disposición del partido?
Eso es.
¿Has hablado ya de esto con la actual dirección del PP?
Me puse en contacto con Feijóo y quedamos en que, cuando fuese el momento oportuno, veríamos cómo encajar mi pretendido interés, legítimo, de incorporarme a la vida política.
¿Cómo valoras la gestión de Carlos Mazón en la DANA?
Aquí la gestión es del Gobierno de España, sin matices. Es una emergencia de carácter nacional, como establece la ley. El Gobierno es el que puede movilizar al Ejército, el que puede dirigir todos los efectivos necesarios. Y el Gobierno de España ha abdicado de su responsabilidad. Lo que ha ocurrido ha sido horroroso. A día de hoy no sabemos cuál es el mando único al frente del proceso de reconstrucción ni tampoco qué se pretende para el futuro.
Pero la gestión de Mazón, tanto en las horas previas como en los días posteriores, está siendo muy cuestionada.
Ese relato se está trasladando a la Comunidad Valenciana pero el Gobierno de la nación, si ve que cualquier gobierno autonómico no está actuando conforme corresponde, tiene que tomar las riendas del asunto. El Estado no actúa negociando, actúa de oficio.
¿Qué sientes al ver a un Fiscal General del Estado imputado y a condenados como Chaves y Griñán son recibidos entre aplausos, cuando tú dimitiste por apertura de juicio oral?
Es algo increíble, increíble. Los condenados por la Justicia utilizan el TC para anular las condenas de los jueces; los que han cometido delitos en Cataluña, indultados; los huidos de la Justicia son premiados con la amnistía, para lo que incluso han modificado el Código Penal. El caso del Fiscal General del Estado, que tiene que preservar las garantías constitucionales del Ministerio Público que persigue el delito, está bajo sospecha de haber cometido delito y continúa. Es de una enorme gravedad institucional, de confusión entre poderes y de incapacidad de saber a qué responde el Gobierno, la Fiscalía o los tribunales.

¿Debe dimitir el fiscal?
Sin lugar a dudas, el que más debe dimitir. La presunción de inocencia debe cubrir a cualquiera pero que el propio fiscal que firma actuaciones de la Fiscalía contra ciudadanos, que dirige la persecución del delito, esté bajo sospecha de manera pública, y tras haber reconocido que es el responsable de la presunta filtración…pero aquí todo vale para que Sánchez siga siendo presidente del Gobierno.
Si, como deseas, no se produce tu restitución en la política, ¿qué podemos esperar del Paco Camps actual?
Va ocurrir seguro, me parecería rarísimo que no, va a haber un cambio radical de la forma de hacer gobierno y plantear los discursos, porque es necesario. El camino emprendido por Sánchez tiene que variar, obligatoriamente. Son necesarias reformas y, también, reenfocar el país, reordenar el discurso, algo tan básico como la separación de poderes o la neutralidad de las instituciones. Y ahí estaré.