
Al igual que hizo el régimen chavista a través del presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, hermano de la actual presidenta, Delcy Rodríguez, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha salido públicamente a elogiar la labor del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero como mediador con la dictadura venezolana. Un respaldo explícito que vuelve a situar a La Moncloa en sintonía con el relato del chavismo y blanquea el papel de quien ha sido uno de los principales interlocutores internacionales del régimen de Nicolás Maduro.
"Yo también tengo que reconocer el trabajo que está haciendo Zapatero. Creo que su buen hacer junto con otros actores políticos y también países que se han reconocido por parte de la Administración venezolana, están haciendo posible que podamos ir viendo como se liberan a presos políticos en Venezuela", ha afirmado Sánchez durante la rueda de prensa ofrecida en el Palacio de la Moncloa tras su reunión con el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis.
Un agradecimiento que se suma a la defensa que ha hecho la portavoz adjunta del PSOE, Enma López, criticando la "animadversión que le tiene el PP y señalando a la prensa. "Ya no se sabe si es espía de la CIA, si es del CNI, si resulta que es ahora cómplice de Trump, si es cómplice de Maduro. Lo que sí sabemos es que lleva trabajando de forma silenciosa por la paz de este pueblo hermano muchísimo tiempo y eso es lo que debería llenarnos de orgullo", ha defendido López elevando la imagen de Zapatero.
Precisamente, Sánchez ha asegurado que en la conversación telefónica que mantuvo con Delcy Rodríguez el pasado viernes, le pidió que continúe la liberación de presos políticos y ha recordado que también habló con el líder de la oposición Edmundo González Urrutia.
"El futuro de Venezuela lo tienen que decidir los propios venezolanos con unas elecciones transparentes y limpias en las que participen todos los actores y un Gobierno legítimo", ha sostenido Sánchez que avaló la dictadura de Nicolás Maduro tras el fraude electoral de julio de 2024.
El presidente Sánchez además ha abogado por una transición "democrática y pacífica" en Venezuela asegurando que el ministro de Asuntos Exteriores ha ofrecido a la Administración Trump la colaboración de España, al tiempo que se reivindica como el máximo defensor del progresismo y señala a Donald Trump como su principal enemigo. "Ser proatlantista no significa vasallaje, significa el tener una relación de igual igual entre dos proyectos políticos, el de Estados Unidos y también el de la Unión Europea en el que pese a las diferencias hay muchas más cosas de las que nos unen que de las que nos separan", ha sostenido.

