
Un documento elaborado por asesores de la Casa Blanca deja clara la visión de la Administración Trump con respecto a José Luis Rodríguez Zapatero: "Un actor demasiado cercano al régimen" y un "elemento de distorsión". Así lo retrata el documento mientras él y sus cercanos se empeñan en blanquear su imagen asegurando que ha sido un factor decisivo en la liberación de presos políticos.
El documento no se limita a concluir cuál es la situación y valoración de Zapatero, según algunos de los asesores de la Casa Blanca. Hace una explicación detallada de cómo llega el expresidente socialista español a colarse en las vías de negociación de la Casa Blanca.
Un mediador que no era independiente
"José Luis Rodríguez Zapatero no debe ser analizado como un "mediador independiente", sino como un actor político integrado de facto en una arquitectura informal de gestión del problema venezolano, tolerada y en determinados momentos impulsada por sectores del Departamento de Estado de EEUU durante las administraciones Obama y, por inercia, en los primeros compases de Biden", advierte el documento.
Traducido: en ningún momento se ha valorado una hipotética independencia de Zapatero sino, todo lo contrario, se le considera un elemento ligado a etapas de mandato del Partido Demócrata, los contrincantes de Trump.
"Su utilidad principal no fue producir resultados democráticos, sino mantener abierto un canal político con el régimen de Maduro en fases en las que Washington no quería o no podía aparecer como interlocutor directo, pero tampoco deseaba un colapso desordenado del sistema venezolano", añade el texto.
Zapatero llegó de la mano de la influencia de "Thomas A. Shannon Jr.", un diplomático de carrera, "con profundo conocimiento de América Latina".
Una relación directa y sin intermediarios
Y la relación entre Zapatero y Shannon "no fue protocolaria ni episódica. Se establece en un nivel político-operativo, con intercambios directos y sin intermediación institucional formal. Zapatero presumía con quien creyera merecedor de esa información de su comunicación directa y fluida, vía WhatsApp, con el subsecretario de Estado", valoran los asesores." Shannon ve en Zapatero una figura capaz de absorber costes reputacionales que Washington prefería no asumir", añade.
Pero, con el paso del tiempo, varios factores alteran la percepción de Zapatero:
"Fracaso acumulado de los procesos de diálogo.
Radicalización del régimen venezolano.
Emergencia del vector criminal (corrupción, narcotráfico, redes financieras opacas) como eje central del problema venezolano.
Cambio del clima político en Washington, con mayor sensibilidad congresual y judicial".
Y, en este nuevo contexto, "Zapatero deja de ser visto como un "facilitador imperfecto" y pasa a ser percibido como:
Un actor demasiado cercano al régimen.
Un elemento de distorsión en la política de presión.
Un posible vector de riesgo legal y reputacional".
Y "se produce el desplazamiento: lo que antes se toleraba como diplomacia informal empieza a ser observado bajo el prisma del cumplimiento legal y financiero".
Cumplimiento legal porque, "a día de hoy, el escenario puede resumirse así:
Hechos constatables:
"Existencia de interés congresual en EEUU por las actividades de Zapatero en relación con Venezuela.
Inclusión de su nombre en debates sobre posibles sanciones personales (visado, restricciones financieras).
Examen preliminar de su entorno y contactos en el marco de investigaciones más amplias sobre redes venezolanas".
Traducido: que hay un riesgo real de que Zapatero acabe implicado legalmente en algunas de las investigaciones judiciales lanzadas en relación con Venezuela. Y eso significa, obviamente, que hay, como dice el documento, un "riesgo legal y reputacional": "Hoy, su figura concentra un riesgo reputacional y potencialmente legal que no existía al inicio de su intervención, y que explica el cambio de actitud" en Washington.



