
El presidente del Gobierno ha decidido entrar de lleno en la polémica y, tras autoproclamarse como el supuesto faro del progresismo europeo frente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha abierto ahora un nuevo frente contra las redes sociales. Sánchez ha anunciado un paquete de medidas con el que pretende prohibir el acceso de los menores de 16 años a estas plataformas digitales, amparándose en la "necesidad de "preservar su integridad", y equiparando su uso al consumo de alcohol o a la conducción.
Pero el anuncio va mucho más allá. El Ejecutivo planea tipificar como delito la manipulación de los algoritmos y la amplificación de contenido ilegal, además de establecer que los directivos de las plataformas digitales serán responsables de las infracciones que cometan los usuarios, en una deriva que ha encendido todas las alarmas en el sector tecnológico.
Ante este paquete de medidas, los responsables de las grandes redes sociales no han tardado en reaccionar. El primero fue Elon Musk, que calificó al presidente como "Dirty Sánchez". Y este mismo martes ha sido el turno del fundador de Telegram, Pavel Durov, quien ha advertido, a través de un mensaje masivo, de que las nuevas regulaciones impulsadas por el Gobierno español son "peligrosas y que amenazan vuestras libertades en internet".
Lejos de rebajar el tono, Sánchez ha optado por la confrontación y el sarcasmo. "Deja que los tecno-oligarcas ladren, Sancho, es señal de que cabalgamos", ha respondido el presidente en sus redes sociales, recurriendo a una cita de El Quijote.
Deja que los tecno-oligarcas ladren, Sancho, es señal de que cabalgamos.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) February 4, 2026
Desde La Moncloa señalan directamente al propietario de Telegram por utilizar su propia plataforma para "señalar, desinformar y difundir propaganda política directa contra un Gobierno democrático". De hecho, el Ejecutivo utiliza este argumento como coartada para defender "la urgente necesidad" de implantar las medidas anunciadas por el presidente en Dubái.
"Dúrov está siendo investigado por su posible responsabilidad en delitos graves y la plataforma ha incumplido de forma reiterada sus obligaciones de control", subrayan fuentes gubernamentales, que vinculan esta supuesta falta de control con actividades criminales como redes de abuso sexual infantil y tráfico de frogas.
Algunos ministros del Gobierno, como el reprobado Óscar Puente, también han querido hacerse notar en la polémica y han llegado a anunciar que desinstalarán Telegram.
Hoy es un buen día para desinstalar Telegram de mi teléfono. Nunca me fue de gran utilidad. Así que la pérdida es escasa por no decir nula. пока Pavel.
— Óscar Puente (@oscar_puente_) February 4, 2026
En el entorno socialista elevan aún más el tono y advierten de que "los españoles no pueden vivir en un escenario en el que tecnooligarcas extranjeros puedan inundar los teléfonos móviles de propaganda a su antojo", presentándose al mismo tiempo como los grandes garantes frente "al señalamiento, la mentira y la desinformación".
"El PSOE seguirá defendiendo más democracia, más protección y más reglas, para que nadie esté por encima de la ley, tampoco quienes controlan las grandes plataformas digitales", insisten desde el partido.

