
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha salido en defensa de su candidata a la investidura en Extremadura, María Guardiola, en plena tensión con Vox para formar gobierno y después del aparente roce con la dirección nacional, que advirtió de que el único socio viable es Vox cuando la presidenta en funciones admitió haber pedido al PSOE una abstención.
Guardiola cambió entonces de estrategia y volvió a tender la mano a Vox, a pesar del cruce de reproches, lo que ha sido rechazado por los de Abascal. En la disputa llegó a interceder Isabel Díaz Ayuso pidiendo no repetir elecciones. Feijóo ha salido a respaldar a su candidata, en plena precampaña en Castilla y León, aprovechando el acto de presentación de candidatos junto a Alfonso Fernández Mañueco.
"Quien quiera un presidente sin límites ni principios que vote a Sánchez o pacte con él". "¿Nuestra candidata saca el 43% del voto y tiene que pedir perdón?", se ha preguntado irónicamente. "¿Los que quedan de terceros, con un tercio de los votos del PP, son los vencedores de la noche?", insistía Feijóo, lanzando una advertencia a Vox, sin nombrarle expresamente.
Incluso les ha reprochado la falta de interés por gobernar. "Gobernar no es sólo comentar, es desgastarse y asumir responsabilidades", ha dicho. "El discurso del miedo no funciona, nada más miedo que Sánchez, por eso nuestros adversarios, y me preocupa, creen que merece la pena perjudicar a Castilla y León si pueden perjudicar al PP", ha dicho dirigiéndose también al PSOE.
En defensa de Lambán
En plena polémica por las palabras de Óscar López culpando del batacazo del PSOE en Aragón al expresidente fallecido, Javier Lambán, Feijóo ha salido en defensa de este último. "Me ha parecido muy grave lo que pasó ayer y que se ratifique hoy, Óscar López jamás le llegará a la suela de los zapatos a Javier Lambán y Sánchez, tampoco", ha dicho.
El PP se dirige así al votante socialista descontento con Pedro Sánchez, después del hundimiento cosechado por el PSOE en Extremadura y Aragón, aprovechando el incendio declarado en el PSOE. Entre medias, Felipe González ha sido invitado a dejar el partido, después de decir que se abstendría en las próximas elecciones si Pedro Sánchez es candidato. Rápidamente el ministro Ángel Víctor Torres le enseñaba la puerta de salida.
El conflicto tiene lugar en plena precampaña de las elecciones de Castilla y León, donde el PSOE alienta la idea de que puede ganar al PP aprovechando el ascenso de Vox y el desgaste del gobierno por la gestión. Una idea desmentida por los resultados en los anteriores comicios, donde los candidatos sanchistas sufrieron un duro varapalo.

