
La dirección nacional del PP ha anunciado que negociará directamente con Vox para facilitar un acuerdo en Extremadura y Aragón. "No vamos a estar impasibles ante el riesgo de repetición electoral", ha anunciado la vicesecretaria de Institucional, Cuca Gamarra, que ha explicado también que habrá representación de ambas comunidades en la mesa de negociación. El objetivo sería limar asperezas y acreditar que "los acuerdos se ajustan a nuestro marco nacional y son coherentes entre sí".
"No tiene lógica afrontar de maneras similares mismos problemas, somos un partido nacional", ha dicho Gamarra, que ha insistido: "A mismo contexto, mismo marco negociador", ha dicho, reprochando también el "intercambio de titulares y tuits en los medios", apelando a la "responsabilidad y sentido institucional". "Somos un partido serio, que marca el futuro de los extremeños y aragoneses, que no se va a dirimir a golpe de tuits o canutazos", ha sentenciado.
De esta forma, Alberto Núñez Feijóo rectifica por completo la estrategia desarrollada el pasado 23-J, cuando el caos se apoderó del PP por las negociaciones autonómicas que el PP llevó a cabo con Vox, en las que no intervino la dirección nacional. Las contradicciones y distintas posturas de los presidentes autonómicas perjudicaron a nivel nacional las expectativas electorales del partido, que se quedó a cuatro escaños de poder gobernar.
Gamarra no ha concretado quién de la dirección nacional asumirá la negociación por parte del PP, aunque es previsible que el secretario general, Miguel Tellado, pilote los contactos, tanto por su cargo como por la relación cordial que mantiene con Vox, con quien ya se ha reunido en otras ocasiones para tener una línea de comunicación. En la mesa de negociación estarán también María Guardiola y Jorge Azcón.
La distorsión existente para negociar entre ambos partidos, por tanto, desaparece. Vox negocia todos sus acuerdos a través de la cúpula nacional, no dando carta de naturaleza a sus líderes regionales, mientras que el PP lo hacía, hasta ahora, a nivel autonómico. De esta forma, los pactos sellados en la Comunidad Valenciana, por ejemplo, nada tenían que ver con lo acordado en Extremadura o Murcia.
Es una forma, también, de controlar la información que se transmite a los medios de comunicación, dado el permanente choque protagonizado por María Guardiola y Santiago Abascal, ante el que Génova tuvo que dar un toque de atención a la presidenta en funciones para eludir la exposición mediática y centrarse más en el trabajo.

