
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cumplirá el próximo jueves dos años desde que acudió a la última sesión de control al Gobierno en el Senado, por lo que llevará 24 meses sin responder a preguntas de la oposición en la Cámara Alta, pese a que el Partido Popular utilizó su mayoría para reformar el Reglamento y así poder obligarle a acudir al menos una vez al mes.
Fue el 12 de marzo de 2024 cuando Sánchez acudió por primera y única vez en lo que va de legislatura a un Pleno con preguntas en el Senado. Aquel día, el jefe del Ejecutivo tuvo que responder al PP sobre el caso Koldo y por la comisión de investigación en el Senado que amenazaba con citar a su esposa, Begoña Gómez, así como a ERC por los compromisos adquiridos con Cataluña y al BNG sobre infraestructuras en Galicia. Desde entonces han pasado más de 24 meses en los que Sánchez ha alegado motivos de agenda para ausentarse.
Los populares reformaron el reglamento de la cámara para obligar al jefe del ejecutivo a acudir al menos una vez al mes a las sesiones de control salvo causa justificada e incluso la portavoz popular, Alicia García, elevó una queja formal pidiéndole sin resultado que asista.
Donde Sánchez si que se ha visto obligado a acudir es a la famosa comisión de investigación sobre el caso Koldo que cerca al Gobierno y a su familia y donde repitió hasta la saciedad el término "no lo recuerdo" o "no me consta" para tirar balones fueras. Esta imagen podría volver a repetirse en caso de que el PP decida volver a citarlo.
Ante esta evasión de responsabilidades del presidente del Gobierno, el PP ya ha activado en el Senado el procedimiento para llevar a Pedro Sánchez ante el Tribunal Constitucional de Cándido Conde-Pumpido por su ausencia en un Pleno extraordinario de este año. En concreto, los populares presentaron un choque con el Gobierno por la ausencia de Sánchez en el Pleno extraordinario que celebró el Senado a finales de enero para hablar sobre el accidente ferroviario de Adamuz donde murieron 46 personas.



