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Pedro Gil Ruiz

Cuando Cerdán se despertó, era un titular

El libro de parece escrito por un telegrafista cursi. Es la obra de un aparatero socialista con ínfulas.

Europa Press

"Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto...". Al igual que el protagonista de la Metamorfosis de Kafka, "Santi" –así le llamaba el presidente– también sufrió un cambio radical y doloroso. Recuerda que un día se acostó tan pancho y al despertar su "nombre dejó de ser el de una persona para convertirse en un titular" y, si bien sus patitas no vibraban desamparadas, como las de don Gregorio, sí sintió la flojera del canguelo.

El miércoles me dispuse a leer La caída: Poder, relato y destrucción en la era del juicio político, el folletín que ha perpetrado Santos Cerdán. Llevaba unas 20 páginas –era cerca de la una de la madrugada– cuando me sobrevino una alucinación. Vi sentados alrededor de una mesa, junto al autor, a Yolanda Díaz y Pepe Álvarez. Agucé el oído: "Puesto que la moralidad en general es imperfecta, tiende en sí a desaparecer la designación de un individuo como inmoral, pues solo tiene, por tanto, un fundamento arbitrario", era Pepe de UGT. "Así es –añadió Yolanda– la concepción moral del mundo no es, por tanto, de hecho, otra cosa que… para emplear una expresión kantiana, toda una trama de contradicciones carentes de pensamiento". En estas terció Cerdán: "Os lo agradezco compañeros. No es difícil darse cuenta, por lo demás, de que vivimos en tiempos de gestación y de transición hacia una nueva época". Y añadió: "Recordaréis lo que decía Hegel en su Fenomenología del espíritu: nosotros no nos contentamos con que se nos enseñe una bellota, lo que queremos ver ante nosotros es un roble, con todo el vigor de su tronco". En ese momento apagué el ordenador y me fui a dormir.

El libro de Cerdán parece escrito por un telegrafista cursi. Por un político sincopado que ha hecho un curso de haiku por correspondencia: "No pasé de ser inocente a culpable. Pasé de ser persona a versión". "El hemiciclo sigue ahí. Yo ya no". Es la obra de un aparatero socialista con ínfulas. Uno de esos que se hinchan cuando les dicen: "Qué, ¿todo controlado?", y responden con esa sonrisa de indiferencia del que se sabe importante. Cerdán fue "el arquitecto de las mayorías imposibles" y, según nos dice, ese gran logro provocó su caída (este es un país de envidiosos). No nos explica quién, cómo y por qué. Insinúa que fue la UCO. Pero no se atreve a señalar y lo hace por persona interpuesta: una periodista que dijo que…

Frases cortantes. Ripios. "Durante años viví en el centro del poder". Un punto y aparte. "Todo tenía orden, ritmo. Tenía lógica". Mensajes repetitivos: "Lo que iba a pasar ya estaba en marcha. Solo que yo aún no lo sabía". "Todo parecía estable, todo tenía sentido. Y, sin embargo, lo que iba a pasar ya estaba en marcha". Es agotador. "Todavía no había pasado nada, pero ya estaba pasando todo". Las 20 páginas, y todavía quedaba lo peor, debieron saturar mis entendederas. Quizá por eso se apareció Hegel de madrugada, del que no entendí nada en mis tiempos de bachiller y me dejaba planchado el cerebelo.

El arquitecto del régimen sanchista no enseña los planos. Ducho en las martingalas de la negociación, ¿cuáles usó con los jeltzales para asegurar el voto del PNV? ¿Y con Bildu, los herederos políticos de los asesinos de sus compañeros? Turull mira con la desconfianza del que ha dormido en la cárcel. ¿Qué le ofreció para aquietarle?, ¿solo la amnistía de su jefe? No suelta prenda. Pidió al PNV que le pusiera en contacto con Junts porque él era "un tipo de fiar" para los aprovechateguis. Le concertaron la cita y durante meses estuvo haciendo manitas con Turull. Él lo llama "crear un canal". Un cursi.

Se lamenta porque no supo, "ni supimos reaccionar. No estábamos preparados". Sitúa en el 12 de junio de 2025 el inicio del desgaste contra él. "Un año antes de que la UCO emitiera su documento, ya se publicaban informaciones en prensa que anunciaban un 'informe demoledor' contra mí". Se le olvida la reunión del 25 de abril de 2024 con Juan Francisco Serrano, Antolin, Leire, Dolset. Sí se prepararon para atacar.

Cerdán está dolido con el PSOE, con sus compañeros. ¿Cómo han podido portarse así?, se lamenta. A su edad acaba de descubrir la ingratitud. "La sensación de abandono que yo sentía". Quienes debían sostenerle se apartan. "La soledad deja de ser un concepto abstracto para convertirse en algo físico"; un pasaje cumbre del libro. El abogado del partido le dice tararí que te vi. Pero él ya se olía la tostada desde hacía tiempo. No dice cuándo, así que te quedas con las ganas. "En ese momento el entorno empieza a cambiar… conversaciones que se vuelven más medidas, silencio donde antes había naturalidad". ¿Cuándo, Cerdán, cuándo?

La caída es la obra de madurez de un hombre que muestra su dolor sin rencor. Sin amenazas. Un tipo de fiar para el PNV, para Bildu, que también lo fue para Sánchez. Dispuesto a rehacer su vida y levantarse con el orgullo de un socialista navarro. De la estirpe de Urralburu y Roldán. Está en Amazon, pero con esto ya lo tienen resumido y se ahorran un dinero. De nada.

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