Colabora
Pablo Planas

A la caza del español

A Sánchez le chupa un huevo que corran a palos a militares de paisano, amenacen de muerte a niños y adolescentes o linchen a gente por ondear una bandera de España.

IRUN, 14/07/2026.- Manifestación a favor de la oficialidad de la selección vasca de fútbol. | EFE

Hablar a favor de España en un bar del País Vasco seguramente sea uno de los actos más temerarios que se pueden cometer en esta desdichada nación llamada España. Hace siete días que la selección nacional de fútbol ganó el Mundial y ya parece el pasado más remoto. Zapatero y sus joyas, los incendios y los rebuznos de Óscar Puente han desplazado la atención del público. Una lástima porque poco se ha hablado de lo que cuesta ver un partido de España en las provincias vascongadas y en la de Navarra.

El PSOE pretende que su principal referente moral, Rodríguez Zapatero, fue quien acabó con la banda terrorista ETA, quien consiguió que los asesinos dejaran de matar y que todo ello se logró gracias al "diálogo". Y hay muchos españoles que están convencidos de ello y de que Zapatero es un héroe nacional. Esa es una de las mentiras socialistas de mayor éxito y con más predicamento. La verdad es todo lo contrario. Con ETA habían acabado sus víctimas, la Guardia Civil, la Policía Nacional, los jueces y fiscales y los ciudadanos del País Vasco que pusieron sus vidas en juego protestando en público contra los asesinos y sus cómplices. Y lo que Zapatero hizo fue tender la mano a los terroristas, convertir su derrota en una victoria y entregarles las instituciones autonómicas.

A esa miserable política de Zapatero en el País Vasco se debe el hecho de que animar a la selección allí pueda resultar mortal. Ni que decir tiene que siguiendo los pasos de su antecesor socialista, Pedro Sánchez ha profundizado en la colaboración con los etarras, cada vez más provechosa y fecunda para ambas partes. Sánchez no puede salir de Moncloa sin que le llamen de todo y los vascos no pueden salir a la calle con banderas de España. El Gobierno de España a cambio del control de las calles del País Vasco y Navarra. Y como dicen en la Argentina, a Sánchez le chupa un huevo que corran a palos a militares de paisano, que amenacen de muerte a niños y adolescentes, que linchen a gente por ondear una bandera de España y que no se tolere la más mínima expresión de españolidad cultural, deportiva o política en esa parte de España.

Que los jugadores vascos y catalanes de la selección no pueden ser recibidos más que por la familia y amigos en sus lugares de origen es consecuencia de la obscena política de rendición de los Gobiernos de turno a los mal llamados nacionalistas, porque para ser nacionalista se necesita una nación y Cataluña y el País Vasco son a una nación lo que Argentina al balompié: un timo. Que en el País Vasco los proetarras se dediquen a "cazar españoles" impunemente responde al hecho de que la banda sigue ahí, es una amenaza latente y una presencia concreta. Que nadie se equivoque. Quienes se pasean libremente por las calles del País Vasco no son las víctimas sino los asesinos. Y se nota.

Temas

Ver los comentarios Ocultar los comentarios

Portada

Suscríbete a nuestro boletín diario