L. D. / EFE.
- Fox, el primer presidente que rinde cuentas al Parlamento mexicano que no pertenece al Partido Revolucionario Institucional (PRI) en las últimas siete décadas, ha ofrecido un discurso con pocas novedades, marcado por los gritos y abucheos de la oposición que le profirió durante más de una hora. Su mensaje ha estado centrado en recordar los logros de sus primeros nueve meses de gestión y ha pedido tiempo para sentar las bases de su modelo “humanista”. Sin embargo, ha evitado formular promesas o anunciar nuevas metas macroeconómicas en vista de la recesión que sufre el país y se ha limitado a insistir en la necesidad de aprobar la reforma fiscal planteada por su equipo para evitar males mayores.
Tampoco se ha hablado de compromisos para atender asuntos pendientes, como el conflicto armado de Chiapas, que prometió resolver en “quince minutos” durante su campaña electoral. “Convoco a todas las fuerzas políticas a convertir un gran acuerdo nacional para la reforma del Estado en palanca estratégica del proceso de modernización” de México, ha dicho el presidente apelando a la responsabilidad de la oposición. El presidente también se ha referido a la necesidad de incluir a los indígenas en el proyecto de su “nuevo” México y ha reiterado que ha dado muestras claras de su disposición al diálogo con la guerrilla zapatista, replegando al ejército de los cuarteles de la zona de conflicto y liberando a los presos del EZLN.
Fox, que ha concluido su intervención con el grito de “Vamos todos por México”, ha insistido en que cumplirá con los pobres, no abandonará la lucha contra la corrupción y ha tenido una mención especial para los mexicanos que viven en los Estados Unidos.
Minutos antes del discurso presidencial, el partido Verde Ecologista, socio del PAN en las elecciones que dieron la victoria a Fox en julio del pasado año, anunció la ruptura de la alianza por considerar que el presidente no ha cumplido con sus compromisos. Numerosos legisladores exhibieron pancartas en alusión al conflicto chiapaneco y a la reforma fiscal con leyendas como “Resolver el conflicto de Chiapas en 15 minutos. Bla, bla, bla”.
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Tampoco se ha hablado de compromisos para atender asuntos pendientes, como el conflicto armado de Chiapas, que prometió resolver en “quince minutos” durante su campaña electoral. “Convoco a todas las fuerzas políticas a convertir un gran acuerdo nacional para la reforma del Estado en palanca estratégica del proceso de modernización” de México, ha dicho el presidente apelando a la responsabilidad de la oposición. El presidente también se ha referido a la necesidad de incluir a los indígenas en el proyecto de su “nuevo” México y ha reiterado que ha dado muestras claras de su disposición al diálogo con la guerrilla zapatista, replegando al ejército de los cuarteles de la zona de conflicto y liberando a los presos del EZLN.
Fox, que ha concluido su intervención con el grito de “Vamos todos por México”, ha insistido en que cumplirá con los pobres, no abandonará la lucha contra la corrupción y ha tenido una mención especial para los mexicanos que viven en los Estados Unidos.
Minutos antes del discurso presidencial, el partido Verde Ecologista, socio del PAN en las elecciones que dieron la victoria a Fox en julio del pasado año, anunció la ruptura de la alianza por considerar que el presidente no ha cumplido con sus compromisos. Numerosos legisladores exhibieron pancartas en alusión al conflicto chiapaneco y a la reforma fiscal con leyendas como “Resolver el conflicto de Chiapas en 15 minutos. Bla, bla, bla”.
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