
El presidente de Estados Unidos ha comunicado la designación de Tom Homan para trasladarse de inmediato a la zona de las dos ciudades (Minneapolis y St. Paul) donde están teniendo lugar la práctica totalidad de los incidentes graves relacionados con la política migratoria. La decisión se produce tras la muerte del enfermero Alex Pretti a disparos de agentes de la patrulla fronteriza, un suceso que ha puesto en dificultades al Gobierno de Donald Trump ante la opinión pública, incluso dentro de su partido.
El mandatario ha destacado en un comunicado que Homan es un perfil "duro, pero justo" que le reportará directamente. Lo cierto es que el llamado "zar fronterizo" es un policía que ascendió durante sus treinta años de trabajo en el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) hasta terminar dirigiéndolo. Condecorado por Obama con el Presidential Rank Award en 2015, ejerció como director interino del organismo entre enero de 2017 y junio de 2018, periodo en el que defendió públicamente políticas de cumplimiento estricto de las normas migratorias. Tras dejar el cargo, trabajó como comentarista en Fox News y colaboró con think tanks conservadores como The Heritage Foundation.
Durante la campaña electoral, Donald Trump elevó su perfil público designándolo como la persona que se encargaría de gestionar sus políticas de inmigración. Prueba del perfil "duro, pero justo" con el que el presidente lo ha definido fue una entrevista en el programa 60 Minutes de CBS, en el que la periodista Cecilia Vega le preguntó si existía una forma de ejecutar las deportaciones masivas sin separar a las familias. "Por supuesto que sí", respondió Homan. "Las familias pueden ser deportadas juntas".
También investigará el fraude
Desde la Casa Blanca, la portavoz Karoline Leavitt ha detallado que además de liderar la lucha contra la inmigración ilegal, Homan supervisará las distintas investigaciones sobre los fraudes cometidos por la minoría somalí para embolsarse miles de millones en distintos programas federales de ayuda social. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ha subrayado que la experiencia de Homan será determinante para combatir las amenazas a la seguridad pública y retirar de las calles a los inmigrantes ilegales con antecedentes violentos.
En un giro político significativo, el presidente ha revelado que mantuvo una llamada con el gobernador Tim Walz, a quien anteriormente había acusado de "incitar a la insurrección". Según el líder republicano, Walz solicitó colaboración federal y ambos mandatarios parecen estar ahora en "una onda parecida" para combatir la criminalidad, lo cual sería una auténtica novedad de ser cierto. En la llamada acordaron que Homan contactará con el gobernador para coordinar la entrega de todos los delincuentes bajo custodia, algo a lo que siempre se ha negado Walz, que considera Minnesota como un "estado santuario" cuyas fuerzas policiales tienen prohibido cooperar con ICE.
Pese a que no pueda parecerlo, lo cierto es que la inmensa mayoría de las deportaciones llevadas a cabo por el Gobierno federal se realizan sin protestas ni violencia, precisamente por la colaboración de las policías locales. Minnesota destaca tanto por el reducido número de deportaciones que se realizan en su territorio como por el contraste con el elevado número de incidentes con activistas y manifestantes, perfectamente organizados para interferir con las acciones de las policías federales. Una resistencia que ya se ha cobrado dos vidas y que Trump espera que sea controlada por Tom Homan, su hombre fuerte en inmigración.

