
"Derribaremos a Francisco". El mensaje tiene poco margen para los matices. Se trata de un textual que ahora conocemos gracias a los documentos desclasificados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. El portavoz de la comunicación es Steve Bannon, exjefe de campaña del presidente estadounidense Donald Trump. El receptor del mismo es Jeffrey Epstein, condenado en 2008 como delincuente sexual con un pacto que fue revisado en 2018 tras la reapertura del caso. El financiero murió en la cárcel un año después en circunstancias sospechosas. En concreto, Bannon manifestó a Epstein su plan para derrocar al pontífice el 19 de junio de 2019, poco más de dos semanas antes de su detención, el 6 de julio. Después, en agosto, llegaría la noticia de su muerte en una prisión de Manhattan. La misión consistía en la financiación de grupos católicos que consiguieran introducirse en el Vaticano para, desde dentro, acabar con el mandato de Francisco.
En paralelo, por las redes circula la publicación reciente de un vídeo de una extensa entrevista entre Bannon y Epstein, grabada en 2019 poco antes del arresto del financiero. Como consecuencia, el debate sobre la red de contactos del pedófilo convicto con figuras de poder político, económico y mediático está de nuevo en el foco informativo.
🔴Jeffrey Epstein with Steve Bannon: Full leaked interview.
— TheNewsHawks (@NewsHawksLive) February 6, 2026
Jeffrey Epstein was a prominent American financier and convicted sex offender who died by suicide in August 2019, while awaiting trial on federal sex-trafficking charges.
Recent developments in 2025 and 2026 have… pic.twitter.com/EGJngd1DbB
Los correos revelan además que Bannon hizo referencia a un libro del sociólogo francés Frédéric Martel, In the Closet of the Vatican. Traducido al español como Sodoma, poder y escándalo en el Vaticano, el que fuera asesor de Trump insinuaba con sarcasmo si Epstein era el productor de este proyecto. La respuesta seca del pedófilo, "Porn", refuerza los indicios de una estrategia de descrédito basada en la explotación de la hipocresía sexual en las altas jerarquías eclesiásticas. La ofensiva contra Francisco no fue un episodio aislado ya que su figura despertó una enemistad declarada desde el catolicismo más ultra de Estados Unidos. En aquellos años se abrió una guerra interna sin precedentes recientes, con cardenales enfrentándose públicamente al Papa.
Los Clinton y la Unión Europea, también en su punto de mira
El papa Francisco no era el único objetivo. Los mensajes intervenidos también plantean atacar a Hillary y Bill Clinton, al presidente chino Xi Jinping y a la Unión Europea. A ello se suman correos que confirman intercambios con Elon Musk, así como imágenes en las que aparecen Woody Allen, Larry Summers, Alan Dershowitz o Richard Branson.
Las nuevas publicaciones incluyen además correos en los que Epstein insinuaba que Donald Trump conocía sus abusos y que el entonces empresario habría pasado "horas" con una de las víctimas, Virginia Giuffre. También aparecen imágenes de la isla privada donde se cometieron gran parte de los delitos sexuales.
Desde la Casa Blanca, el presidente estadounidense volvió a negar cualquier implicación personal. Sus declaraciones llegan después de que el Departamento de Justicia hiciera públicos más de tres millones de páginas de documentos, 2.000 vídeos y 180.000 imágenes.
Las revelaciones continúan ampliando un caso que, lejos de cerrarse, sigue mostrando las conexiones entre poder, política, religión y uno de los mayores escándalos de abusos de las últimas décadas.
