
Mariano García Calatayud, el jubilado español que supuestamente había sido liberado por los rusos, continúa detenido en una comisaría de Jersón. Así lo ha podido corroborar el mediador al que el empresario Julio Suárez había recurrido para tratar de ayudar a la familia de Mario, como le llaman en Ucrania, y que culpa de lo sucedido al Ministerio de Asuntos Exteriores.
Según su relato, tras varios días de negociaciones, este jueves las tropas rusas habían accedido finalmente a liberarle. Sin embargo, cuando el mediador llegó a recogerle, le informaron de que había decidido irse por su propio pie. Después de casi 24 horas de infructuosa búsqueda por toda la ciudad, esta persona ha regresado esta tarde a la comisaría, donde finalmente los rusos le han comunicado que Mariano continúa detenido.
La llamada de Exteriores
Los soldados le han explicado que "el Ministerio de Exteriores de España se ha dirigido a la Federación de Rusia para para solicitar su liberación y le han indicado que hasta que Jersón no forme oficialmente parte de la Federación de Rusia no pueden entregarlo a las autoridades españolas", asegura Julio Suárez, que insiste en que el mediador está convencido de que ha sido precisamente la gestión del Gobierno la que ha echado por tierra el pacto que él mismo había logrado previamente: "De no ser por el contacto oficial, él está seguro de que hubiese podido conseguir su liberación".
El empresario español, amigo personal de Mariano, lamenta "las falsas expectativas" generadas en las últimas horas, pero reitera su plena confianza en la versión ofrecida por su contacto ucraniano, que, según defiende, "en todo momento ha demostrado ser una persona cabal, seria y de palabra, que ya ha logrado liberar a varias personas que habían sido retenidas por los rusos en Jersón".
Libertad Digital ha intentado recabar la versión del Ministerio de Exteriores. Desde el departamento de prensa, se nos ha invitado en enviar un correo eléctrico para solicitar la información relativa a las gestiones gubernamentales, pero, de momento, este periódico no ha recibido respuesta. El departamento de José Manuel Alabares se limita a reiterar que "nuestra embajada en Kiev, que está en actualmente en Varsovia, y los servicios emergencia consulares están siguiendo atentamente este caso e investigando cuál es el paradero de Mariano García Calatayud para esclarecer su situación, y permanecen en contacto con su familia"
Su familia no sabía nada de él
Después de que ayer Julio Suárez así como el periodista ucraniano Vitali Bogdanov confirmasen la liberación de Mariano García Calatayud, LD intentó sin éxito ponerse en contacto con el valenciano. Ni su familia en España ni su mejor amiga en Jersón habían sabido nada de él desde entonces, lo que había disparado las dudas sobre si realmente se encontraba en libertad. Sin embargo, las personas que han participado en las negociaciones durante toda la semana confiaban en que se encontrase escondido por temor a que las tropas rusas pudieran apresarle de nuevo.
Mariano, ex funcionario del ayuntamiento de Carlet, había llegado a Ucrania en 2014, en plena crisis de Crimea para realizar labores de ayuda humanitaria. Desde entonces, ha tendido la mano a todo aquel que lo ha necesitado. Sin embargo, el hecho de contar con un carné de voluntario veterano de guerra y el haber participado en numerosas manifestaciones contra Putin le había situado en el punto de mira de las tropas rusas.
"Me han dicho que vendrán a por mí porque soy un veterano de guerra español que ayuda a los ucranianos, pero yo no pienso marcharme. Sabía a lo que venía", relataba a El Español el pasado 27 de febrero. El pasado sábado, tras acudir precisamente a uno de los últimos actos de protesta contra la invasión rusa, Mariano era detenido en Jersón.


