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Estados Unidos busca cerrar el conflicto del Sáhara con una cumbre 'secreta' en Madrid sin contar con España

Estados Unidos quiere anotarse un tanto impulsando un acuerdo que ponga fin al conflicto de la antigua colonia española que empezó hace medio siglo.

Banderas saharauis. | Europa Press

Este domingo, la embajada de Estados Unidos en Madrid acogió una reunión que busca poner fin al conflicto del Sáhara Occidental. La reunión, mantenida en confidencialidad y sin la participación de España, no ha llegado a buen puerto y el país norteamericano ha decidido aumentar la presión, ampliando también a este lunes la negociación entre Marruecos, Argelia, Mauritania y el Frente Polisario.

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Según ha informado El Confidencial, el representante de Donald Trump para África, Massad Boulos, fue quien dio la orden de ‘ocultar’ toda la información a la prensa. En el encuentro, en la residencia del embajador en Madrid, estuvieron presentes los jefes de la diplomacia de los países implicados; así como Staffan de Mistura, enviado del secretario general de la ONU para el Sáhara Occidental. No hubo comunicados ni declaraciones a la prensa ni tampoco fotos de los asistentes.

El objetivo de la diplomacia estadounidense es que en tres meses, las partes implicadas en el conflicto firmen ya un acuerdo marco en Washington que, primero, permitirá al presidente Trump apuntarse otro tanto en la promoción de la paz y acabará con un conflicto que empezó hace medio siglo. Deberá también resolver satisfactoriamente el contencioso para Marruecos, su principal aliado en el Magreb, sin perjudicar demasiado a Argelia, gran productor de petróleo y de minerales.

Según el diario antes mencionado, se puede concluir que las negociaciones se centraron en buena medida en la creación de un comité técnico permanente integrado por representantes de Marruecos, Argelia, Mauritania y el Frente Polisario, asesorados por juristas y otros expertos. Todos ellos trabajarán bajo la supervisión de Estados Unidos y de Naciones Unidas, que copatrocinan el proceso de paz.

Según El Confidencial, la tarea de este comité consistirá, según fuentes cercanas a la delegación marroquí, en afinar el nuevo plan de autonomía presentado por Rabat y que ahora cuenta con 40 páginas en lugar de los tres escuetos folios de su oferta inicial de 2007. Esta propuesta sería "el único documento de trabajo sobre la mesa de negociación" en el que no se habrían admitido propuestas alternativas.

En el bando contrario atribuyen un papel más amplio al comité que supuestamente debería también explorar vías alternativas que tuvieran en cuenta una auténtica autodeterminación de los saharauis. Sometida a fuertes presiones, Argelia, que acoge en su territorio a los refugiados saharauis, no habría dado por ahora su brazo a torcer renunciando al principio de la autodeterminación.

Hace tres meses y medio, Estados Unidos impulsó la aprobación por el Consejo de Seguridad de la ONU de la resolución 2797 sobre el Sáhara Occidental. Recalca que la base de negociación ha de ser "la propuesta de autonomía de Marruecos". En su preámbulo recuerda además, que los miembros de la máxima instancia de Naciones Unidas "han expresado su apoyo a la propuesta de autonomía de Marruecos (…) como base para una solución de la controversia que sea justa, duradera y aceptable para todas las partes, afirmando que una verdadera autonomía bajo soberanía marroquí podría ser la solución más factible".

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Las posturas siguen en Madrid aparentemente alejadas. Prueba de ello es que no fue posible hacer una foto del grupo de los asistentes a la reunión. El ministro de Asuntos Exteriores de Argelia, Aahmed Attaf, se habría negado alegando que carecía de sentido mientras la relación entre los dos "pesos pesados" del Magreb no se hubiese normalizado, según indican fuentes afines a la delegación que encabeza Nasser Bourita, jefe de la diplomacia marroquí. Estas negociaciones en Madrid tampoco entusiasman a los responsables saharauis. Tal es así, que Bachir Mustafa Sayed, asesor del líder del Polisario y hermano del que fundó el movimiento independentista, escribió el sábado en redes sociales que en Madrid "se quiere añadir nuestra causa, ya cocinada, a la suma de puntos de Trump".

El objetivo de la diplomacia estadounidense no es solo lograr poner fin a la guerra de muy baja intensidad que se libra en la antigua colonia española. Consiste además, en promover la plena reconciliación entre Argelia y Marruecos con la reapertura de su frontera terrestre, cerrada desde 1994, la reanudación de los vuelos, el restablecimiento de relaciones diplomáticas y hasta la reactivación del gasoducto Magreb-Europa que el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, cerró en octubre de 2021.

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