
El diario italiano L’Espresso –de corte progresista históricamente ligada al centro-izquierda italiano, y que suele abordar temas como inmigración, corrupción o derechos civiles, etc.– publicó en 2018 que Monseñor Edgar Peña Parra, supuestamente, habría dejado en el monte, muertos y desnudos, a dos jóvenes tras morir electrocutados.
En España sólo se hizo eco Infovaticana, propiedad de Gabriel Ariza, hijo de Julio. Investigaron junto a los vaticanistas Marco Tosatti y Edward Pentin, pero no pudieron comprobar nada a pesar de que había muchos detalles y multitud de nombres. Hubo una fuente que aseguraba conocer todos los detalles de primera mano, un oficial de policía venezolano de alta graduación, pero no dio su nombre ni estuvieron seguros de que el testimonio fuera fiable.
Peña Parra es el número 3 del Vaticano –su cargo es Sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado– y es uno de los puestos de mayor poder en la Curia vaticana. Vendría a ser como un "jefe de gabinete" o coordinador de la Curia Romana para el Papa. Su poder efectivo supera en ocasiones al del propio Secretario de Estado, ya que concentra la gestión cotidiana de expedientes y decisiones.
Es el venezolano con mayor rango de la Curia y depende del cardenal Pietro Parolín, que sonó como papable y quién presidió el cónclave que eligió a León XIV. Lo nombró el papa Francisco y lo sigue siendo en la actualidad. Uno de sus últimos actos ha sido presidir la misa en la que se inaugura el Año Judicial del Tribunal de la Rota Romana.
Polémica por su nuevo nombramiento
La Santa Sede ha propuesto al Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia la solicitud para el nombramiento de Monseñor Edgar Peña Parra como nuevo nuncio apostólico ante la República Italiana y San Marino.
Las críticas más fuertes han venido de parte del arzobispo Carlo Maria Viganò, exnuncio en Estados Unidos. Lo cierto es que hay una relación pésima entre ambos desde que Viganò acusó a Peña Parra de aparecer en un dossier donde los fieles de la Arquidiócesis de Maracaibo le acusaban de dos delitos "de terrible inmoralidad, describiendo en detalle sus supuestos crímenes" como haber seducido a dos seminaristas menores de edad en 1990 y estar implicado en la muerte de dos personas desnudas.
Ahora, con la posible marcha de Peña Parra como nuncio ante la República Italiana y San Marino, Viganó publicó en la red social X que el anuncio del nombramiento era "desconcertante y escandaloso".
The rumored appointment of Archbishop Edgar Peña Parra, currently Substitute for General Affairs at the Secretarat of State, as the new Apostolic Nuncio to Italy is disconcerting and scandalous. At a time when the network of crime and corruption revealed by Jeffrey Epstein’s… pic.twitter.com/IRXd5o3geA
— Arcivescovo Carlo Maria Viganò (@CarloMVigano) February 26, 2026
Asimismo, afirma que "el Vaticano de Prevost no tiene intención de desviarse de la línea de Bergoglio, basada precisamente en el encubrimiento y la capacidad de chantaje de sus colaboradores corruptos". Relata las investigaciones que realizó sobre" los delitos de Peña Parra en los que estuvo involucrado, en particular el abuso de dos seminaristas menores y la muerte violenta de dos homosexuales".
"Promoverlo ahora a Nuncio Apostólico en Italia significaría ratificar la protección de que ha gozado hasta ahora este vergonzoso personaje, renovando la indignación hacia sus víctimas que aún esperan justicia. Peña Parra debe ser juzgado, destituido de todo cargo y condenado al más severo castigo, para enviar una verdadera señal de cambio que no se limite a palabras vacías. El gobierno italiano, por su parte, debe rechazar rotundamente este nombramiento negándose a aceptarlo. Aceptar el nombramiento de Peña Parra como Nuncio Apostólico lo haría cómplice de quienes vergonzosamente continúan encubriendo sus crímenes con un ascenso indigno".
En su perfil de X, Viganò, además escribió un enlace a la Fundación Exsurge Domine, nacida con el objetivo de "ayudar a sacerdotes y religiosos víctimas de las purgas bergoglianas", y que, curiosamente, lleva el nombre de la bula del papa León X, de 1520, y que fue la primera respuesta de la Santa Sede a las que se consideraban herejías de Martín Lutero, sobre todo a aquellas que se oponían al papado
Otras críticas por el nombramiento de Peña Parra se deben a que los anteriores nuncios apostólicos Emil Paul Tscherrig y Petar Rajič, dejaron un balance controvertido –una de las principales quejas fue que no eran italianos y que tenían un desconocimiento profundo de la realidad eclesial italiana–. Es la misma acusación que ahora hacen a Peña Parra. El Ministerio de Asuntos Exteriores del gobierno Meloni, todavía no se ha pronunciado sobre ello.
Asimismo, el nombre de Peña Parra estuvo vinculado a controversias por la gestión interna y por el caso Sloane Avenue, un escándalo financiero del Vaticano por la compra opaca de un edificio de lujo en Londres situado en el número 60 de Sloane Avenue, en el barrio de Chelsea, entre 2014 y 2018, que fue gestionado por la Secretaría de Estado, causando pérdidas millonarias. Además, el cardenal Angelo Becciu fue condenado a 5 años y medio de prisión por malversación, fraude y abuso de poder. No entró en la cárcel porque presentó un recurso de apelación, proceso que aún continúa. El Tribunal londinense que juzgó este caso determinó, que las declaraciones en el juicio del testigo de la Secretaría de Estado, el Sustituto de la Sección de Asuntos Generales, eran honestas.
León XIV está intentando reorganizar la Curia, en lo que algunos definen como un proceso de redefinición del equilibrio de poder. De momento lo hace con cautela, si bien forzado porque tiene que hacer cambios por edad, ya que la norma vaticana invita a dejar el cargo curial con 75 años en los obispos o a los 77 en otros curiales.
¿Quién es Viganò?
Viganò fue excomulgado en julio de 2024, después de que el Dicasterio para la Doctrina de la Fe concluyese un proceso penal extrajudicial por sus declaraciones públicas que mostraban su negativa a reconocer al Sumo Pontífice y la autoridad magisterial del Concilio Vaticano II. Viganò declinó declarar en el juicio y fue reconocido culpable del crimen reservado de cisma, por lo que Doctrina de la Fe declaró la excomunión ‘latae sententiae’.
Fue firme opositor al papa Francisco, incluso negando su legitimidad como Pontífice, además de criticar el Concilio Vaticano II. Por ejemplo: en Twitter, el 20 de junio de 2024, y ya con el proceso abierto contra él, publicó que las acusaciones en su contra eran "una causa de honor" y se reafirmaba en su deriva sedevacantista: "El Concilio representa el cáncer ideológico, teológico, moral y litúrgico del cual la ‘Iglesia sinodal’ bergogliana es la metástasis necesaria".
Otro ejemplo: calificó a Francisco de ‘herético’ y de ‘siervo de Satanás’ tras la publicación de la declaración ‘Fiducia supplicans’ (súplica de confianza) en 2023, con la que el Vaticano abría la puerta a las bendiciones a parejas del mismo sexo y divorciados vueltos a casar. Se trata de bendiciones pastorales no litúrgicas, breves, sin ritos para parejas no casadas por la iglesia –divorciados vueltos a casar, parejas en unión libre o parejas del mismo sexo–. No es una aprobación de la unión ni un rito matrimonial, no modifica la doctrina católica sobre el matrimonio –entre hombre y mujer– y no se realiza de forma litúrgica ni durante una boda. Es decir, la acogida sin aprobar sus uniones ni cambiar la doctrina.
Viganò, además escribió cartas abiertas contra el Papa y el Concilio, donde explicaba los motivos de "no reconocer" a ningún Papa desde Pablo VI ni al Concilio Vaticano II, pues estaba convencido de que existe un "plan de infiltración concebido en el siglo XIX y completado un siglo después, exactamente en los términos en que fue concebido".
El exnuncio se preguntó "¿de qué "iglesia" estaría yo en estado de cisma, si la que se dice católica se distingue de la verdadera Iglesia precisamente en la predicación de lo que condenó y en la condena de lo que predicó?". "Los seguidores de la ‘iglesia conciliar’ responderán que esto se debe a la evolución del cuerpo eclesial en una ‘necesaria renovación’; mientras que el Magisterio Católico nos enseña que la Verdad es inmutable y que la doctrina de la evolución de los dogmas es herética", explicó.
Por eso, consideró que existen dos iglesias: "Cada una con sus doctrinas y sus liturgias y sus santos. Pero para el católico la Iglesia es Una, Santa, católica y apostólica, para Bergoglio la iglesia es conciliar, ecuménica, sinodal, inclusiva, inmigracionista, ecosostenible, gay-friendly. Ante mis hermanos en el Episcopado y ante todo el cuerpo eclesial, acuso a Jorge Mario Bergoglio de herejía y cisma, y como hereje y cismático pido que sea juzgado y removido del trono que indignamente ocupa durante más de once años".
En noviembre de 2024 celebró la victoria de Donald Trump con un ‘Te Deum’ proclamando que Trump "ayudará a librar a la Iglesia de los corruptos", también dijo que daba "gracias a Nuestro Señor por haber impedido que los Estados Unidos y el mundo occidental cayeran definitivamente en los tentáculos del Estado profundo y de la tiranía globalista. La batalla contra la élite subversiva de criminales psicópatas que tienen secuestrado a Occidente no ha terminado, sino que comienza ahora. Insto a los católicos estadounidenses y a todos los cristianos a rezar por el presidente Trump".

