L. D. EFE.-
Tras la demolición total de las casetas de madera que los trabajadores de Sintel levantaron durante sus 187 de acampada, el Ayuntamiento de Madrid ha hecho una nueva estimación de los residuos que tendrá que retirar, que ahora calcula que superarán las mil toneladas.
Esta cantidad es, por ejemplo, cuarenta veces superior al peso total de la basura dejada en la Puerta del Sol por las miles de personas que celebraron la Nochevieja pasada y permitiría rodear con residuos todo el término municipal de Madrid, según cálculos de los servicios de limpieza.
Aunque los propios trabajadores de Sintel iniciaron la demolición de su campamento, el Ayuntamiento afirma que cuando se fueron "sólo habían depositado en los contenedores instalados menos del 2 por ciento del total de los residuos existentes y habían colaborado a eliminar apenas el 10 por ciento de las estructuras levantadas".
El Ayuntamiento no ha dudado en calificar de "graves" las consecuencias que ha tenido el campamento para la ciudad, fundamentalmente en cuanto al deterioro del pavimento, los daños en las redes de alumbrado, riego y saneamiento y los desperfectos en el mobiliario urbano y el arbolado, en este último caso porque sirvió para sujetar "gran parte de las estructuras" y ahora presenta restos de clavos y ataduras. El conjunto de estos daños, todavía no cuantificados, llevan a pensar a los responsables municipales que las labores de recuperación de este tramo de la Castellana una vez retirados todos los residuos se prolongarán durante semanas.
Esta cantidad es, por ejemplo, cuarenta veces superior al peso total de la basura dejada en la Puerta del Sol por las miles de personas que celebraron la Nochevieja pasada y permitiría rodear con residuos todo el término municipal de Madrid, según cálculos de los servicios de limpieza.
Aunque los propios trabajadores de Sintel iniciaron la demolición de su campamento, el Ayuntamiento afirma que cuando se fueron "sólo habían depositado en los contenedores instalados menos del 2 por ciento del total de los residuos existentes y habían colaborado a eliminar apenas el 10 por ciento de las estructuras levantadas".
El Ayuntamiento no ha dudado en calificar de "graves" las consecuencias que ha tenido el campamento para la ciudad, fundamentalmente en cuanto al deterioro del pavimento, los daños en las redes de alumbrado, riego y saneamiento y los desperfectos en el mobiliario urbano y el arbolado, en este último caso porque sirvió para sujetar "gran parte de las estructuras" y ahora presenta restos de clavos y ataduras. El conjunto de estos daños, todavía no cuantificados, llevan a pensar a los responsables municipales que las labores de recuperación de este tramo de la Castellana una vez retirados todos los residuos se prolongarán durante semanas.
