Lo ha anunciado el ministro de Hacienda este viernes, tras el Consejo de Ministros. El palo más duro se lo llevan las empresas, que sufrirán un castigo fiscal de 4.300 millones de forma directa, a través del Impuesto de Sociedades, además de las repercusiones que tengan el resto de subidas tributarias en su actividad económica.
