Sobre Argentina seguimos conociendo cada vez más escándalos que se produjeron durante la anterior legislatura de Alberto Fernández, esta vez la corrupción gira en torno al cobro irregular de miles de pensiones no contributivas de invalidez laboral. Como ya viene ocurriendo desde hace meses, la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) sigue llevando a cabo una auditoría sobre los más de 1,25 millones de beneficiarios de pensiones de este tipo. En esta ocasión, el portavoz Manuel Adorni comunicó lo siguiente en rueda de prensa el pasado martes 17 de diciembre:
"Había 1.796 beneficiarios que incumplían los criterios básicos para recibir la pensión, por supuesto, se va a proceder a darlos de baja, o sea que - prácticamente - 7 de cada 10 pensiones, por invalidez, estaban mal otorgadas o no cumplían con los requisitos o eran fraudulentas. Algunos casos, doy de ejemplo: encontramos una mujer que recibía una pensión - por una supuesta - amputación del brazo derecho, se presentó a la auditoría y tenía - por suerte - ambos brazos. Había una persona, que acusaba hipertensión, mientras que - según quienes la evaluaron - tenía diabetes y no hipertensión. Allí, no hubo acuerdo con el diagnóstico."
"También había una pensión que fue otorgada a una mujer, por un cáncer de mama, cáncer inexistente, pero no sólo esto, sino que la beneficiaria reconoció que nunca, en su vida, se había hecho una mamografía. Una mujer que - durante la auditoría - confesó que, en realidad, no sufría ninguna enfermedad, sino que su empleadora le había gestionado una pensión para no pagarle ella - de su bolsillo - el sueldo."
"Les recuerdo, simplemente, que - en ANDIS - se descubrió una actividad fraudulenta mucho más grande que esto, que les estoy contando, a gran escala, donde se estima que el desvío de fondos fue, de alrededor de mil millones de dólares, solo en el año 2023. Así que más robos o más corrupción que se detecta y que - repito nuevamente - esta corrupción se da siempre del otro lado con un contribuyente que aporta su esfuerzo para estos inescrupulosos."
Estas corruptelas se unen a las ya detectadas con anterioridad y parecen ser sólo el principio de un entramado gigantesco de compra de votos por parte del kirchnerismo. Una situación a la que Javier Milei y sus colegas pretenden dar carpetazo.

