
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la semana pasada la entrada en vigor a partir de este 7 de agosto de nuevos aranceles tras el fin de la tregua arancelaria. De este modo, el país norteamericano comenzará a aplicar una tasa mínima global del 10%, además de gravámenes específicos para un amplio conjunto de países, que alcanzan el 41% en algunos casos. En este contexto, por el momento la UE tendrá que hacer frente a un arancel del 15%.
Sin embargo, el presidente norteamericano parece no haber quedado satisfecho, puesto que en las últimas horas se han sucedido nuevas amenazas en materia comercial. Así, además de anunciar que impondrá un gravamen del 35% a las importaciones europeas si la UE no realiza inversiones de 600.000 millones de euros en EEUU, ha avisado de que los aranceles para las importaciones farmacéuticas podrían alcanzar el 250%.
Aranceles a los productos farmacéuticos
El nuevo anuncio del presidente estadounidense se ha producido durante una entrevista concedida a la CNBC. De esta forma, Trump detallaba que establecerá inicialmente un "pequeño arancel" a los productos farmacéuticos, aunque en un período de un año o un año y medio este gravamen podría alcanzar el 150% en un primer momento para, posteriormente, elevarse hasta el 250%.
En este sentido, como es habitual en el mandatario norteamericano, Donald Trump ha expresado su deseo de que la industria farmacéutica se establezca en EEUU y elabora sus productos en el país. "Impondremos inicialmente un pequeño arancel a los productos farmacéuticos, pero en un año -un año y medio como máximo- subirá al 150% y luego al 250% porque queremos que los productos farmacéuticos se fabriquen en nuestro país", ha asegurado.
Así las cosas, cabe recordar que en el mes de julio Trump ya amenazó a la industria farmacéutica con fuertes aranceles si no se trasladaba la producción a EEUU. En ese momento, el arancel planteado fue del 200%. Asimismo, la semana pasada el mandatario envió una carta a 17 compañías farmacéuticas en las que se les pedía "un compromiso vinculante" para bajar los precios de los medicamentos en EEUU.
De acuerdo a lo publicado por el propio presidente norteamericano en su cuenta de TruthSocial, las compañías a las que dirigió su misiva eran AbbVie, Boehringer Ingelheim, Bristol Myers Squibb, Novartis, Gilead, EMD Serono, Pfizer, Novo Nordisk, AstraZeneca, Amgen, Genentech, J&J, GSK, Merck, Regeneron, Sanofi y Eli Lilly. Así, se les recordaba la orden ejecutiva del 12 de mayo, donde se exige a las empresas del sector garantizar que los estadounidenses paguen los mismos precios por los medicamentos que otros países desarrollados.
En este sentido, marcando un plazo de 60 días, Trump señalaba que "lo único que aceptará de las farmacéuticas es un compromiso que alivia a las familias estadounidenses de los precios inflados de los medicamentos". Por ello mismo, el mandatario exigía las farmacéuticas que ofrezcan a las personas que se han acogido al programa Medicaid los conocidos como precios de "nación más favorecida".
Es más. El presidente de EEUU, que sostiene que colaborar para alcanzar una paridad en precios con respecto al resto de países avanzados es lo mejor tanto para las empresas y el Gobierno como para los ciudadanos norteamericanos, no dudó en advertir de que, si las compañías rechazan su propuesta, la Administración norteamericana "desplegará todas las herramientas de su arsenal" para proteger a las familias estadounidenses de prácticas abusivas en los precios de las medicinas.
Nuevos aranceles para los semiconductores
Otro de los frentes más importantes para EEUU, dado su carácter estratégico y porque China se presenta como uno de sus principales competidores, es el tecnológico, especialmente en lo que respecta a la industria de los semiconductores. Por ello mismo, durante su entrevista en la CNBC Trump se ha pronunciado al respecto.
En concreto, el presidente de EEUU ha anunciado que la próxima semana podría hacer público el plan en materia arancelaria que tiene pensado para los semiconductores, insistiendo en su deseo de que estos productos también se elaboren en su país. "Vamos a anunciar sobre semiconductores y chips, que es una categoría aparte, porque queremos que se fabriquen en Estados Unidos", exponía Trump en este sentido.


