El Gobierno de Pedro Sánchez ni tiene Presupuestos ni tiene política económica. Todo es improvisación y propaganda, datos manipulados y discursos populistas, un cúmulo de mentiras que el líder socialista recita sin el más mínimo reparo, tal como se pudo comprobar en el balance del curso realizado antes de irse de vacaciones, lujo que no se puede permitir un cada vez mayor número de españoles.
Sánchez no dice nunca la verdad y si hay alguna excepción a esa regla no es el ámbito de la economía. El presidente del Gobierno es capaz de presumir de que España va como una moto y poner como ejemplo el incremento de solicitantes de prestaciones sociales. Lo mismo ocurre con los fondos europeos. Para Sánchez es todo un éxito que España sea el país que más dinero recibe de Europa cuando lo que eso prueba es que la gestión de la pandemia fue un completo desastre.
Al hilo de los fondos europeos, Libre Mercado da cuenta de la catastrófica situación, ya que sólo se ejecutan 2 de cada 10 euros desde 2021. La gestión de ese dinero, que según Sánchez permite sobrellevar sin problemas la ausencia de Presupuestos, es una calamidad sin precedentes. España es líder en la recepción de fondos, pero ni mucho menos en su ejecución. Según los datos recabados por este medio, a mitad de este 2025, los pagos realizados del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) apenas alcanzan el 8,18% del crédito disponible. A eso hay que añadir que esos fondos se han recortado hasta la mitad en relación a 2024.
El detalle es demoledor: a 30 de junio, el Presupuesto del MRR suma 18.715 millones. Sobre esa base, los pagos realizados son 1.531 millones (8,18%) y las obligaciones reconocidas 1.740 millones (9,30%). Y, eso, a pesar de que el presupuesto del MRR de 2025 es la mitad del de 2024 (18.715 M€ frente a 35,8 M€).
No estamos pues ante un problema coyuntural ni mucho menos ante una opinión con sesgo político. Se trata de un mayúsculo y reiterado problema de gestión y los datos expuestos son los oficiales. El Gobierno camufla la realidad con el concurso inestimable de los medios afines y con unos métodos propagandísticos basados en la difusión de masiva de bulos sobre la situación económica. Por ejemplo, cuando el Gobierno dice que cada desembolso de fondos europeos avala su gestión. Atención a este párrafo de la información de Libre Mercado:
"El quinto pago demostró lo contrario. La Comisión recortó 1.126 millones por incumplimientos: 626,6 millones por la reversión del hito 144 (temporalidad en el empleo público), 460 millones por no equiparar la fiscalidad del diésel a la gasolina y 40 millones por una insuficiente digitalización de las administraciones regionales y locales".
Esa es la realidad, una parte de la tétrica realidad económica que el Gobierno oculta a los españoles mientras condona gran parte de la deuda autonómica de Cataluña y prepara un concierto económico para la región que implicará un sobreesfuerzo fiscal para los ciudadanos del resto de las comunidades españolas. Y aun así tiene el cuajo Salvador Illa de acusar a la Comunidad de Madrid de "dumping" fiscal.
No se puede esperar nada de un Gobierno que entre otros logros ha sido incapaz de reaccionar ante la gota fría de Valencia y de canalizar los fondos europeos hacia la reconstrucción. Diez meses después de la DANA, Valencia constituye el ejemplo dramático de la inconsistencia económica sanchista.


