
Desde que el DNI fuera abolido tras la Segunda Guerra Mundial, los británicos no disponían de ningún documento que acredite su ciudadanía, por lo que se identificaban con el pasaporte o el carné de conducir. Sin embargo, Reino Unido quiere recuperar el DNI –en este caso, en formato digital– con la excusa de controlar la inmigración ilegal que llega al país. Así lo anunció el pasado viernes el Gobierno de Keir Starmer.
De este modo, el Ejecutivo británico pondrá en marcha este sistema digital de identificación que tendrán que utilizar los ciudadanos y residentes para llevar a cabo diferentes trámites –como sería el caso de obtener en empleo–. Así las cosas, este dispositivo electrónico recogerá los principales datos de identidad de cada persona, además de su situación legal como residente en el país. No obstante, es cierto que el Ejecutivo aún no ha explicado cómo podrá utilizar este sistema las personas que no cuenten con un teléfono móvil.
En cualquier caso, la implementación de esta identificación electrónica supone un motivo de preocupación para muchos ciudadanos, puesto que, además de resultar contrario a la tradición política del país, podría ser usado para incrementar el control que ejercen el Estado sobre las personas al proporcionar a las administraciones públicas más información acerca de ellos. Además, otro de los motivos que hacen desconfiar a muchos es que, aunque no tuvieran un DNI como en otros países –en España, por ejemplo–, los ciudadanos británicos y residentes del país sí han podido identificarse hasta este momento con otros certificados oficiales.
¿Control de la inmigración?
La inmigración ilegal es un problema que cada vez preocupa más al Reino Unido. Según cifras ofrecidas por el propio Gobierno británico, desde que Keir Starmer fuera nombrado primer ministro hace poco más de un año, han llegado al país más de 50.000 personas en patera. Con esta excusa, el primer ministro británico, Keir Starmer, quiere poner en marcha un nuevo DNI digital.
Así lo explicaba el propio primer ministro en redes sociales. "Sé que les preocupa el nivel de inmigración ilegal en este país", expresaba indicando que "la identificación digital es otra medida para dificultar el trabajo ilegal aquí y fortalecer la seguridad de nuestras fronteras". En este sentido, además, añadía que "la nuestra es una Gran Bretaña más justa, basada en el cambio, no en la división".
I know you're worried about the level of illegal migration into this country.
Digital ID is another measure to make it tougher to work illegally here, making our borders more secure.
Ours is a fairer Britain, built on change, not division.
— Keir Starmer (@Keir_Starmer) September 26, 2025
Desde el Ejecutivo británico afirman que este sistema de identificación electrónica será práctico y seguro. Por este motivo, el Gobierno británico espera que la implantación de esta identificación electrónica ayude a agilizar buena parte de los trámites administrativos, como los relacionados con los servicios sociales o la expedición de permisos de conducir. Además, defienden que otros países han implementado este modelo con éxito.
A este respecto, desde la oposición muestran su rechazo a la propuesta del primer ministro británico. Concretamente, Kemi Badenoch, líder conservadora de la oposición, sostiene que esta medida no es más que un "truco desesperado" por parte del Gobierno de Starmer para desviar la atención de la crisis migratoria que vive el país. En este sentido, si bien admite que existen argumentos tanto a favor como en contra de esta iniciativa, su partido se opondrá siempre que este sistema tenga carácter obligatorio.
Rechazo de los ciudadanos
Los británicos son conscientes de que la explicación que ha dado el Gobierno para introducir este DNI digital no resulta convincente, puesto que ya existen documentos y registros con los que se puede controlar la inmigración, como los visados. Así, una encuesta realizada por el diario británico The Telegraph detalla que el 55% rechaza esta iniciativa del Gabinete de Keir Starmer. En este sentido, los lectores sostienen que esta iniciativa supone una amenaza directa contra la libertad y la privacidad de los ciudadanos. Además, inciden en que es un cambio drástico en la forma en que se han relacionado los individuos y el Estado históricamente en este país.
A este respecto, un lector describe la medida como "un caballo de Troya que conduce al control estatal de la población", subrayando que "todos deberían rechazar enérgicamente las identificaciones digitales". De hecho, otro de los lectores alerta de que "esa pequeña tarjeta determinará adónde puedes ir, por cuánto tiempo, con quién puedes relacionarte y cómo gastas tu dinero". De este modo, destacan que "es digital, así que puede restringirse o devaluarse si te pasas de la raya".
Asimismo, preguntado por este medio, otra persona defiende que "los países europeos tienen identificaciones [digitales] porque son un legado de cuando vivían bajo dictaduras" e incide en que estos países "carecen de una tradición de libertad, así que no entienden por qué las identificaciones obligatorias son un problema aquí en el Reino Unido". De hecho, otro de los lectores explica que "ya tenemos números de la Seguridad Social, que se necesitan para conseguir trabajo, obtener prestaciones, etc.", por lo que "no hay necesidad de estas tonterías de la identificación digital".
Relacionado con esto último, los lectores aseguran que esta medida, en realidad, no ayudará de ninguna forma a controlar la inmigración ilegal. "Las tarjetas de identidad no se están introduciendo para controlar la inmigración; se están implementando para controlarte a ti", afirmaba un lector en este sentido. Por ello mismo, otras personas se preguntan si esta identificación podría ser usada "con fines siniestros".

