
La energía solar se sigue produciendo en invierno, aunque con menor intensidad. La clave está en la orientación de los paneles, la eficiencia del sistema y el uso de baterías para almacenar la electricidad generada durante las horas de sol.
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Producción solar durante los meses fríos
Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), la producción fotovoltaica en España no se detiene en invierno. Aunque el número de horas de luz es menor, la radiación solar sigue siendo suficiente para mantener un nivel de generación constante en buena parte del país.
Además, las bajas temperaturas pueden favorecer el rendimiento de los módulos, ya que los paneles solares trabajan de forma más eficiente en climas fríos que en entornos excesivamente calurosos. Esto permite compensar parcialmente la menor exposición solar propia de los meses invernales.
Orientación y mantenimiento del sistema
La orientación y la inclinación de los paneles son factores determinantes para optimizar la captación solar durante todo el año. El IDAE recomienda ajustar la inclinación para adaptarla a la latitud de cada vivienda y maximizar el aprovechamiento en invierno, cuando el sol está más bajo en el horizonte.
El mantenimiento también cobra importancia en esta época. La acumulación de polvo, hojas o incluso nieve puede reducir el rendimiento de los módulos. Mantener la superficie limpia y sin obstáculos garantiza una producción estable y evita pérdidas innecesarias de energía.
Almacenamiento y autoconsumo
El desarrollo de baterías domésticas permite almacenar la energía generada durante las horas de sol y utilizarla por la noche o en momentos de baja radiación. Este sistema incrementa la autonomía energética del hogar y mejora la rentabilidad del autoconsumo durante los meses de invierno.
De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad del País Vasco en 2023, el uso de almacenamiento puede aumentar el aprovechamiento energético hasta en un 30 %. Además, la reducción de costes en equipos de baterías ha hecho que su instalación sea cada vez más accesible para los hogares.
Rentabilidad y apoyo institucional
El IDAE destaca que la rentabilidad del autoconsumo no depende exclusivamente de la producción solar, sino también del ahorro en la factura eléctrica y de los programas de incentivos públicos. En España, existen subvenciones y deducciones fiscales a nivel estatal, autonómico y municipal que pueden reducir de forma significativa la inversión inicial.
En la actualidad, los plazos de amortización de una instalación doméstica se sitúan entre 5 y 8 años, según el tamaño del sistema y el consumo del hogar. Incluso en invierno, las viviendas con placas solares continúan reduciendo la demanda de electricidad de la red, lo que supone un ahorro constante.


