
Gracias a la detención y captura del dictador Nicolás Maduro por parte del Gobierno de Estados Unidos, se está haciendo hincapié en los últimos días en el grave deterioro económico, político y social que el socialismo llevó a cabo en el país venezolano con la llegada de Hugo Chávez al poder y la continuación de Nicolás Maduro tras su muerte.
Este es un tema, el de la ruina provocada en Venezuela, que hemos tratado especialmente estos días. No obstante, el socialismo no sólo ha empeorado la vida de los venezolanos en las últimas décadas, sino de todos aquellos países en que ha sido aplicado "con éxito".
Según un reciente estudio de los economistas Andreas Bergh, Christian Bjørnskov y Luděk Kouba, que recibe el nombre de "Las consecuencias del socialismo para el crecimiento", se analiza cómo el socialismo contribuyó a empeorar la economía de hasta 22 países donde fue aplicado durante varios años (incluso décadas), provocando a su vez una pérdida considerable en el bienestar humano de sus habitantes.
Así definen el socialismo
En primer lugar, tenemos que conocer cuál es la definición de socialismo que utilizan los autores, que dicen esto en su paper: "Definimos el socialismo como un modelo socioeconómico basado en la propiedad social (estatal o cuasi estatal) casi total de los medios de producción y el plan centralizado correspondiente." Como mencionan los propios autores en su trabajo, esta definición está influenciada por los economistas Ludwig von Mises y Friedrich von Hayek, de la Escuela Austríaca.
Así pues, y con base en esta definición bastante clara de socialismo, se incluyen estos 22 países entre los que está Venezuela: Angola, Benín, Camboya, República del Congo, Etiopía, Ghana, Granada, Guinea, Guinea-Bissau, Laos, Madagascar, Malí, Mozambique, Myanmar, Nicaragua, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Sudán, Tanzania, Venezuela, Vietnam y Zambia.
Pérdidas en crecimiento y en bienestar humano
De acuerdo con los autores, los países en desarrollo que realizan la transición al socialismo "pierden, en promedio, entre un 2% y 2,5% de crecimiento anual en comparación con países similares"[que no adoptan el socialismo]. "Estas pérdidas son cualitativamente similares a las experimentadas por los países de Europa Central y Oriental que implementaron economías socialistas después de la Segunda Guerra Mundial e implican pérdidas sustanciales de bienestar humano".
Los autores son muy claros al decir que "nuestras estimaciones implican que, en la mayoría de los países en desarrollo socialistas, la población en general se empobreció efectivamente cada año que el país permaneció socialista." Esta afirmación es muy llamativa, pues justamente un sistema que dice buscar una mejora en el bienestar de la población, lo que consigue es precisamente lo contrario.
Cada año de socialismo es igual a más pobreza
Otra prueba del desastre que supone la adopción de un sistema socialista es que, en cualquier país de la muestra indicada, la pérdida acumulada durante los primeros cinco años asciende a casi 400 dólares por habitante y más del doble en pérdida de productividad laboral. Y es que si hablamos de productividad laboral tenemos que esta llega a caer alrededor de un 2,9% en aquellos países que se vuelven socialistas en comparación con los que no lo hacen.
En resumidas cuentas, lo que hace este trabajo es reforzar una idea que ya teníamos en mente tras ver cómo el socialismo ha fracasado una y otra vez allí donde ha sido aplicado de manera más clara, y es que todo aquel país donde los medios de producción se vuelven estatales es un país abocado al fracaso económico, político y social. Donde la libertad queda reducida al mínimo y donde sólo prosperan aquellos individuos que se acercan al poder.


