El Gobierno está llevando al abismo al sistema de pensiones en nuestro país. Como venimos contando en Libre Mercado, las bajas tasas de natalidad y que cada vez haya más jubilados por el aumento de la esperanza de vida suponen un cambio demográfico que se suma a que los jubilados cada vez cobran más (han tenido mayores sueldos) y al interés del Ejecutivo de Sánchez por congraciarse con un colectivo cada vez más numeroso, con medidas como la revalorización de las pensiones al IPC. Todo esto hace que el gasto cada vez sea mayor.
Así, las cotizaciones sociales, por mucho que estemos en récord de recaudación, no bastan para sufragar el gasto en pensiones. Entonces, para que no quiebre el sistema, el Estado cada vez tiene que ingresar más y más dinero vía transferencias para poder soportar este aumento del gasto.
Recientemente hemos conocido unos datos de FEDEA que muestran la gravedad del problema. Y es que la Seguridad Social necesita en 2025 un total de 61.342 millones de euros del Estado para pagar las pensiones. Así, el saldo presupuestario total de la Seguridad Social es de – 8.441 millones de euros, pero que, sin transferencias estatales, sería casi de 70.000 millones de déficit.
Esto es algo insostenible y no hay hucha de las pensiones (fondo de reserva) que logre sufragarlo por mucho que la esté llenando el Gobierno subiendo las cotizaciones sociales.

