
Las políticas del Gobierno de Pedro Sánchez, a pesar del triunfalismo del Ejecutivo, están lastrando la creación de empleo, destruyendo puestos de trabajo y, con ello, empobreciendo a la sociedad española. En este sentido, el aumento de los costes laborales que tienen que hacer frente las empresas, así como del conjunto de la carga tributaria y burocrática, constituyen un elemento fundamental para explicar esta situación. Sin embargo, no podemos ignorar que el propio diseño del sistema de prestaciones sociales también desincentiva la incorporación al mercado de trabajo de muchas personas.
Un ejemplo de ello lo encontramos en el ingreso mínimo vital. Teniendo en cuenta que el IMV puede otorgar pagas que superen incluso los 2.100 euros al mes, no es de extrañar que organismos como la AIReF hayan reclamado una reforma de esta prestación para incentivar el empleo. Pero existen otras prestaciones que también pueden suponer un desincentivo para que los españoles decidan ponerse a trabajar. Entre ellas cabe destacar el subsidio por desempleo para mayores de 52 años.
Récord de subsidios
El paro sénior sigue siendo excepcionalmente alto. Según los datos del INE, en el cuatro trimestre de 2025 un total de 755.500 personas mayores de 50 años estaban en paro. Concretamente, había 254.000 parados que tenía entre 50 y 54 años. Del mismo modo, 264.400 tenían entre 55 y 59 años de edad, mientras que 210.100 parados tenían una edad de entre 60 y 64 años. Asimismo, 23.100 parados tenían entre 65 y 69 años y 3.900 eran mayores de 70.
En este contexto, cabe recordar que en el año 2019 el Gobierno de Pedro Sánchez puso en marcha un nuevo subsidio por desempleo para mayores de 52 años. Precisamente, según las estadísticas proporcionados por el SEPE en relación al número de personas que cobran prestaciones por desempleo, en diciembre de 2019 había un total de 362.698 personas mayores de 52 años que estaban cobrando alguna ayuda por estar desempleados.
En cambio, estas mismas estadísticas demuestran que en el mes de diciembre de 2025 un total de 455.687 personas mayores de 52 años de edad cobraban un subsidio por desempleo. Un año antes, en diciembre de 2024, esta cantidad ascendía hasta las 451.847 personas. De este modo, desde el año 2019 el número de personas mayores de 52 años que reciben un subsidio por desempleo se ha incrementando en más de un 25,6%.
Así las cosas, el pasado mes de noviembre la OCDE publicó un informe donde se concluye que el subsidio a mayores de 52 años desincentiva buscar empleo. Concretamente, este organismo sostiene que "el diseño de las prestaciones por desempleo sigue generando desincentivos sustanciales para el empleo de los trabajadores de mayor edad". Además, destaca que "para las personas de 52 años o más, la prestación por desempleo tiene una duración ilimitada, no está sujeta a la comprobación de recursos a nivel familiar, sino a nivel individual, y se complementa con cotizaciones a la seguridad social del 125% de la base mínima de cotización".
Precisamente por este motivo, en su informe la OCDE instaba al Gobierno a "reformar la prestación por desempleo no contributiva para que los trabajadores de todas las edades reciban la misma ayuda, restringiendo la acumulación de la pensión únicamente a la fase del seguro de desempleo". De hecho, proponía que "la duración de las prestaciones por desempleo no contributivas no debería depender de la edad", subrayando que "se requieren mayores esfuerzos para garantizar el cumplimiento y la participación en los programas de activación, a fin de prevenir la dependencia a largo plazo y el desapego del mercado laboral".


