En un contexto de creciente tensión institucional, el programa Con Ánimo de Lucro de esRadio, dirigido por Luis Fernando Quintero, puso sobre la mesa uno de los debates más urgentes para la salud democrática de España: el intento del Gobierno de Pedro Sánchez de establecer un control férreo sobre las redes sociales. El diagnóstico, compartido por el economista y especialista en tecnología blockchain Félix Moreno, no pudo ser más sombrío: estamos asistiendo al retorno de la censura bajo el disfraz de la "regeneración democrática".
La censura como norma histórica
Durante la entrevista, Félix Moreno lanzó una advertencia que sacudió los cimientos de la complacencia occidental. Para el experto, la libertad de expresión, lejos de ser un derecho consolidado e imperturbable, es "una anécdota en la historia de la humanidad". Moreno recordó que, a lo largo de los siglos, la norma ha sido el control del pensamiento y el totalitarismo, y que el breve periodo de apertura informativa que hemos vivido gracias a internet podría estar llegando a su fin.
"En el mundo de hoy, la censura sigue siendo la norma, no la excepción", subrayó Moreno, señalando que los esfuerzos del Ejecutivo español por "monitorizar" y "limpiar" las redes sociales de lo que ellos consideran desinformación no son más que un intento de volver al redil del control estatal. La tesis es clara: el poder nunca ha estado cómodo con la libre circulación de ideas, y la tecnología blockchain y las redes descentralizadas son, hoy por hoy, el último reducto de resistencia.
El control del relato
Luis F. Quintero enfatizó cómo el Gobierno de Pedro Sánchez está instrumentalizando la lucha contra las "fake news" para cercenar la libertad de expresión de quienes cuestionan el relato oficial. Bajo esta premisa, cualquier crítica incómoda corre el riesgo de ser etiquetada como desinformación, permitiendo al Estado intervenir en la conversación pública de una manera que recordaría a tiempos que se creían superados.
Félix Moreno incidió en que esta estrategia es propia de sistemas que temen la pérdida de relevancia de los medios tradicionales, los cuales han actuado históricamente como filtros —y en ocasiones como cómplices— del poder político. Al romperse ese monopolio gracias a las redes sociales, el Gobierno se apresura a construir nuevos muros digitales.
La resistencia tecnológica
Sin embargo, no todo es pesimismo. Moreno, como especialista en blockchain, apuntó que la arquitectura misma de internet y las nuevas tecnologías ofrecen herramientas que los Gobiernos aún no pueden doblegar del todo. El carácter descentralizado de ciertas redes hace que, técnicamente, sea casi imposible silenciar una voz sin apagar todo el sistema, lo que sitúa a los "aprendices de censor" en una posición de debilidad técnica, aunque su voluntad política sea férrea.
En conclusión, la entrevista en Con Ánimo de Lucro dejó un mensaje nítido para la audiencia de esRadio: la libertad de expresión es un bien frágil que está bajo ataque directo. El plan de Pedro Sánchez para controlar las redes no es un hecho aislado, sino un capítulo más en la larga historia del autoritarismo que intenta sofocar la verdad incómoda. En palabras de Moreno, la vigilancia y el control son los estados naturales del poder; la libertad, por el contrario, requiere una defensa constante que hoy se libra en el terreno digital.



