
La okupación y la inquiokupación han tomado en España un insólito rumbo, sobre todo, tras la aprobación del decreto antidesahucios por parte del Gobierno de Pedro Sánchez en el año 2020. Desde entonces, decenas de miles de propietarios vienen sufriendo el secuestro de sus casas, lo que les ha causado durante años graves daños económicos y psicológicos.
Una prueba del desamparo al que se enfrentan los propietarios puede encontrarse en portales inmobiliarios como Idealista, que desde el año pasado incluye en su web un filtro con los pisos que tienen a la venta donde residen okupas.
Estas viviendas no pueden ser visitadas por los interesados, y por supuesto, sus dueños han tenido que sacarlas a la venta a un precio por debajo del de mercado debido al periplo judicial al que se enfrentará el futuro comprador que las adquiera.
Cataluña tiene el 40% de las viviendas okupadas
Según los últimos datos de este portal inmobiliario, el volumen de viviendas sin posesión que se ofertó en su web aumentó un 4,6% en el último trimestre de 2025 respecto al anterior. Así, en el último cuarto del año pasado Idealista tenía anunciadas 24.058 viviendas okupadas, frente a las 23.010 del tercer trimestre de 2025.
De esa cuantía, el 40% de todas las viviendas okupadas a la venta se situaban en Cataluña, seguido de Andalucía, que concentra el 20% del total, y la Comunidad Valenciana, con el 11%. Murcia y Madrid disponen cada una del 7% de esta oferta.
Más casas okupadas que alquiladas
Este auge de la okupación en Cataluña está dando lugar a fenómenos tan surrealistas como el que se produce en la comarca de Maresme, situada en la provincia de Barcelona.

Como se observa en la imagen anterior, en esta zona hay a la venta 465 casas con okupas, según el filtro de Idealista que puede verse aquí. Sin embargo, si usamos el mismo portal para buscar una casa en alquiler, vemos que sólo hay 274 viviendas disponibles para arrendar de manera legal.
Es decir, Maresme tiene actualmente más casas con okupas que en alquiler. ¿Qué está ocurriendo en esta comarca?

¿Qué está pasando en Maresme?
El diputado en el Parlamento de Cataluña y portavoz del PP en el Ayuntamiento de Mataró, Cristian Escribano, relata a Libre Mercado la degradación que ha sufrido esta zona de Barcelona debido a estos enemigos de la propiedad privada.
"Casi todas las viviendas con okupas se encuentran en Mataró, y en especial, en los barrios de Rocafonda y Cerdanyola" explica Escribano. Mataró es la capital de la comarca de Maresme y Rocafonda es el barrio de procedencia del jugador de fútbol Lamine Yamal.
"Desde hace más de 10 años, esta zona ha recibido unos niveles de inmigración brutal, sobre todo, de Marruecos. Hay calles enteras tomadas por las mafias de la okupación, que no hacen más que okupar y vender llaves, y donde no se puede vivir en paz. Ya no es que los vecinos tengan miedo a salir de casa por la noche, es que tienen miedo a salir por el día. La gente se está yendo porque aquí no se puede vivir. Lamentablemente, los que se quedan son los vecinos más pobres, que no tienen dinero para trasladarse a otro lado" relata Escribano.
A pesar de que la zona está a pie de playa y muy cerca de la capital, "Mataró espanta a los vecinos y al turismo. Tanto es así, que solo hay tres hoteles en la zona... y cada vez está peor. También entiendo los bajos niveles de oferta en alquiler en la zona porque los caseros no se atreven a publicar sus pisos por miedo a que se los okupen. Y la izquierda se niega a ver la realidad" añade. El actual alcalde de Mataró es David Bote Paz, del PSC. Mientras tanto, "a una inmobiliaria de Mataró le ha llegado la primera multa por racismo inmobiliario. Esto es una locura" añade el popular.
La okupación también se sufre en Barcelona
El presidente del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Daniel Sirera, también ha hablado con este periódico sobre la lacra de la okupación que también sufre la ciudad de Barcelona. "Las 389 viviendas okupadas que hoy se anuncian en portales inmobiliarios son el retrato perfecto del fracaso de Collboni y de un Ayuntamiento que ha renunciado a defender a los vecinos que cumplen la ley" señala.
"Barcelona se ha convertido en una ciudad donde se protege más al okupa que al propietario. Es una vergüenza institucional. El Gobierno municipal ha normalizado que te roben tu casa y que, además, tengas que pagar por ello", ha afirmado Sirera. "Hay familias arruinadas, personas mayores desesperadas y pequeños propietarios que venden su piso okupado perdiendo miles de euros porque el Ayuntamiento es incapaz —o no quiere— garantizar el derecho más básico: poder disponer de tu propia vivienda. Esto no es política social, es una estafa moral a los vecinos", ha sentenciado. Sirera ha exigido un cambio radical en la política municipal: "Ni una concesión más a la okupación. Ni un vecino más abandonado. O estás con los propietarios y con la ley, o estás con quienes ocupan viviendas impunemente. Collboni ya ha elegido bando, y no es el de la gente honrada"
Para Francisco Iñareta, portavoz de Idealista, la cantidad de pisos okupados en su portal "ponen de manifiesto que el problema de las viviendas okupadas que salen al mercado, lejos de ser un efecto puntual, se está estableciendo como parte del paisaje inmobiliario y casi en un producto de inversión más".
Iñareta cree que "es desolador ver cómo son cada vez más los propietarios los que se deciden por vender a pérdidas sus viviendas por la falta de seguridad jurídica y por no verse respaldados por la justicia. Supone un enorme fracaso como sociedad la sola aparición de una vivienda okupada a la venta porque su propietario renuncia a pelear por sus derechos, pero el hecho de que cada día que pasa sean más no debería llevarnos a asumirlas como parte de la realidad del mercado, sino provocar una profunda reflexión y un cambio urgente de políticas para revertir este problema".




