
Después de los furibundos ataques de Ione Belarra contra el presidente de Mercadona, Juan Roig, al que calificó como "un ser despreciable", Podemos ha puesto ahora en la diana a todas las grandes cadenas, esta vez utilizando el consumo de carne como nuevo campo de batalla ideológico. Todo ello, a solo tres semanas de las elecciones en Castilla y León, donde el sector ganadero es un actor principal de la economía y el empleo regional.
La formación ha registrado en el Congreso una proposición no de ley que se debaterá este miércoles en la Comisión de Agricultura, Pesca y Alimentación, en la que alerta de que el consumo de carne en España ha alcanzado niveles "totalmente insostenibles".
Podemos apunta que en España hay un consumo promedio que oscila entre los 50 y los 100 kilos de carne por persona al año (en realidad son 41,64 según el Informe Anual del Consumo Alimentario 2024 del Ministerio de Agricultura), cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que se sitúe en el entorno de los 21 kilos (en realidad la OMS no fija un límite único y cerrado para el consumo total de carne, sino orientaciones generales sobre dieta saludable y riesgos asociados a determinados productos).
A renglón seguido, Podemos recuerda que la soja es una materia prima "imprescindible" para responder a las necesidades de ganadería intensiva en España y precisamente el origen de la soja que se importa a España procede principalmente de la Amazonia y el Cerrado, que son zonas de Brasil con alto riesgo de deforestación.
¿Lula o los supermercados?
En lugar de exigir al presidente de Brasil, Lula da Silva, que prohíba el cultivo de la soja en el Amazonas, la solución que propone Podemos es que los supermercados desarrollen una política de productos a base de proteína vegetal para promover una dieta alternativa a las proteínas animales con objetivos definidos hasta el 2030.
Podemos señala que los siete supermercados españoles más importantes (Carrefour, Mercadona, Alcampo, Lidl Supermercados, El Corte Inglés, Dia y Aldi), a fecha de hoy, carecen de "políticas robustas y planes de acción sólidos" para acabar con la deforestación y conversión vinculada a sus cadenas de aprovisionamiento de soja directa o indirecta a través de la carne que comercializan.
Por todo ello, Podemos insta al Gobierno a promover entre los sectores involucrados un acuerdo estatal para, además de impulsar los productos con base de proteína vegetal, excluir de sus cadenas de suministro a los actores que contribuyan a la deforestación y cesar el abastecimiento directo e indirecto de soja a través de operadores y empresas de productos cárnicos que no cumplan con una fecha límite de deforestación de 2020.


