
En su cruzada contra los alimentos no saludables, el Ministerio de Consumo trabaja ahora en una normativa para prohibir la venta de bebidas energéticas como Red Bull o Monster a menores de 16 años siguiendo la estela de lo hecho por Galicia en su Ley de protección de la salud de personas menores y prevención de las conductas adictivas. Pero no sólo eso, la restricción se ampliará hasta los 18 años si la bebida supera los 32 miligramos de cafeína por cada 100 mililitros. " Es una evidencia científica que estas bebidas se han convertido en una amenaza para la salud de las personas jóvenes de nuestro país", aseguraba el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy en una declaración ante los periodistas este martes. Y es que no es raro ver grupos de jóvenes en corrillo con las latas de este tipo de bebidas en la mano.
El objetivo del Ministerio es desarrollar la norma para que se apruebe lo antes posible y su anuncio sigue la senda de otras iniciativas parecidas de la cartera de Bustinduy como la aprobación del Real Decreto de comedores escolares, donde prohibieron la venta de las bebidas energéticas en colegios e institutos. Ahora se quiere dar un paso más para que la prohición sea estatal y llegue a los supermercados, cuyos dependientes tendrán que pedir también el DNI de los compradores -como hacen con las bebidas alcohólicas- para evitar que un menor de 16 las pueda consumir. El escenario podría llevar a ver cómo los cajeros se detienen a leer las etiquetas de las latas para ver si tienen demasiada cafeína como para vendérsela a una persona que roza la mayoría de edad. Sin embargo el ministro de Consumo está preocupado por la salud de los menores: "Queremos que los poderes públicos hagan su parte y cumplan con su obligación de proteger la salud y garantizar entornos seguros para los niños y niñas de nuestro país", ha dicho.
Y es que su cartera se basa en el apoyo social de la medida como se ha podido observar en la encuesta que la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) adelantó la semana pasada. De ella se extrae que nueve de cada diez españoles apoyan la prohibición de la venta de este tipo de bebidas a los menores, incluso el 88,3% de los encuestados hasta 35 años la apoya. Para Bustinduy también es clave el dato de que el 25% de los encuestados consume bebidas energéticas dos veces a la semana y casi la mitad de las que las consumen lo hace una vez al día. Además el 47% las mezcla con bebidas alcohólicas.


