Nuevos récords en la Seguridad Social. En febrero, el gasto en pensiones ha roto la barrera de los 16.000 millones de euros al mes. Esta cifra incluye la nómina mensual de pensiones contributivas de la Seguridad Social, que alcanzó los 14.272,5 millones de euros.
Como es habitual, tres cuartas partes de la nómina de pensiones contributivas corresponden a pensiones de jubilación. En concreto, la nómina de estas pensiones equivale a 10.451,3 millones de euros. Por tanto, si a los 14.272,5 millones de euros le sumamos los 1.758,3 millones de las Clases Pasivas (cuyo último dato disponible corresponde al mes de enero) se superan esos 16.000 millones.
Otro récord relevante. La Seguridad Social abonó en febrero más de 10,4 millones de pensiones a cerca de 9,5 millones de pensionistas. Se trata de la cifra mensual más elevada que se ha registrado en nuestro país hasta el momento.
Que cada vez haya más pensionistas y que el gasto en la Seguridad Social sea mayor está agujereando todavía más las cuentas del sistema. Y Todo ello, a pesar de la recaudación récord por cotizaciones sociales que viene cosechando el Gobierno. Sin embargo, desde hace varios años, las cotizaciones no dan para pagar las pensiones y el Estado tiene que hacer cada vez más transferencias procedentes de los Presupuestos.
Otro detalle a tener en cuenta es que cada vez hay más pensionistas y que estos cada vez cobran pensiones más altas, lo que tensa todavía más las cuentas del sistema. Por ejemplo, cada nuevo jubilado entró al sistema en enero cobrando una pensión de 1.982 euros al mes en 14 pagas, que son casi 2.000 euros mensuales. Sin embargo, las bajas por fallecimiento fueron de prestaciones de 1.492 euros. Estamos hablando de 490 euros de diferencia entre los nuevos pensionistas y los que salen del sistema.
Ante todas estas problemáticas, el Gobierno de Pedro Sánchez no solo mira para otro lado, sino que contribuye a la insostenibilidad de las pensiones con medidas electoralistas como la actualización de las prestaciones al IPC. Esta situación aboca a los españoles a dos salidas: futuros recortes en las pensiones o a más impuestos.


