
Pedro Sánchez no quiere bajar los impuestos para ayudar a las familias y empresas a capear la escalada de precios por la guerra de Irán. No lo hace pese a la infinidad de casos de otros países que adoptan ya medidas de alivio para evitar un impacto económico por culpa del cierre del estrecho de Ormuz y la inestabilidad internacional. Pero lo más llamativo es que no lo hace tras haberlos subido y estar llenando las arcas fiscales con esas subidas. El último informe mensual de la Agencia Tributaria reconoce que, fruto de los últimos cambios normativos en los impuestos a la energía, entre enero y noviembre de 2025 – último dato disponible –, Hacienda se ha llevado de los bolsillo de los españoles 1.756 millones de euros más por los impuestos a la misma energía cuyo precio ahora se dispara.
Los cambios normativos en cuestión han sido los siguientes, según reconoce el propio informe de la Agencia Tributaria: "Medidas relacionadas con la energía: subida del tipo del IVA en electricidad (RDL 11, 20 /2022 y 8/2023); subida del tipo del IVA en gas natural, madera y pellets (RDL 17, 20 /2022 y 8/2023); subida del tipo del Impuesto Especial sobre la Electricidad (RDL 11, 20 /2022 y 8/2023); recuperación del Imp. Valor de la Producción de la Energía Eléctrica (RDL 8/2023)". Y todo ello sigue operativo en 2025 y 2026 y genera, por lo tanto, unos ingresos extra en recaudación fiscal. Dicho de otro modo: sigue en vigor esa subida de impuestos que ahora afecta a una escalada de los precios de la energía.
El resultado es más que visible: 1.756 millones de euros más entre enero y noviembre de 2025 por subidas de impuestos a la energía del Gobierno de Pedro Sánchez.
Y no es lo único que ha subido. El informe reconoce que "los ingresos tributarios en noviembre ascendieron hasta los 22.785 millones de euros, un 19,2% por encima de los recaudados en el mismo mes del año pasado. El resultado es consecuencia de un crecimiento de los ingresos brutos del 13,3% y un descenso de las devoluciones realizadas del 6,4%". Más dinero para Hacienda, menos dinero para los bolsillos particulares.
"En noviembre se ingresaron, principalmente, los importes procedentes de las declaraciones mensuales habituales, el segundo plazo de las cuotas positivas de la declaración anual del IRPF, las declaraciones correspondientes al tercer trimestre de los impuestos sobre el alcohol, y el Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica liquidando el tercer trimestre de los grandes productores y los tres primeros trimestres de los pequeños", explica el informe oficial. Y, como todos los impuestos están en escalada recaudatoria, pues "los ingresos acumulados hasta noviembre crecen un 10% en comparación con los del mismo periodo del año pasado (9,9% y 9,5%, respectivamente, los ingresos brutos y las devoluciones realizadas).
En términos homogéneos los ingresos se incrementaron entre enero y noviembre un 11%, porcentaje dos décimas superior al estimado hasta octubre".
Es más, el informe reconoce que los cambios normativos y en la gestión supusieron, hasta noviembre, ingresos adicionales por un valor de 7.364 millones o, lo que es lo mismo, 2,7 puntos del 10% de crecimiento acumulado en el año". "El importe de los impactos netos hasta noviembre es superior en casi 800 millones a la cifra estimada hasta octubre (7.364 millones frente a 6.575).
Las tres causas principales de este incremento son: el aplazamiento del ingreso de la cuota positiva del IRPF el año pasado, la actualización de los impactos por la subida de tipos en el IVA y en los Impuestos Especiales (incluido el nuevo Impuesto sobre los Líquidos para Cigarrillos Electrónicos), y los ingresos extraordinarios en el Impuesto sobre la Renta de No Residentes", añade el informe de la Agencia Tributaria.


