¿Llegará Escribano al fin de semana como presidente de Indra? No sabemos, pero lo que es seguro es que este jueves salvará, o no, una nueva bola de partido. Si ayer la SEPI enviaba un comunicado a la CNMV para pedir a Indra que resuelva de una vez el conflicto de intereses que representa la absorción de EM&E por parte de Indra, hoy es la propia compañía de defensa la que ha convocado un consejo extraordinario este mismo jueves a las 15:00 con este asunto como único punto en el orden del día.
Ya sabíamos, porque así se había deslizado en los mentideros de la industria de defensa, que Sánchez ya no quería a Escribano al frente de Indra. Su fusión con la empresa de la que es propietario, además del incendio con Santa Bárbara que ya compromete los programas de Defensa, son piedras en el zapato suficientemente gruesas como para que el Gobierno quiera sacarlas de un solo gesto.
Así, el consejo de administración de la compañía, en el que tienen presencia Ángel Escribano y su hermano Javier, este en representación de EM&E, se reunirá por tanto esta tarde de forma extraordinaria para abordar el mencionado asunto, que ha levantado las suspicacias del Gobierno y de SEPI, principal accionista con un 28% del accionariado.
Dos opciones principales
El futuro de Indra se debate entre dos únicas salidas que garanticen la seguridad jurídica y el valor para el inversor. Según analistas del sector, la viabilidad de la compañía exige una elección clara: o la renuncia de Ángel Escribano a la presidencia para sanear el Consejo, o la cancelación definitiva de la absorción de EM&E. Sin embargo, la SEPI, es decir, el Gobierno, no parece dispuesto a renunciar a la operación. Con un 28% de Indra, la SEPI ha pedido que se resuelva el conflicto de intereses sin perjudicar la adquisición de EM&E.
El Gobierno de Sánchez se ve ahora ante su propio laberinto. Intenta desmarcar la operación con la crisis de confianza, cuando está íntimamente unida y cuando se planteó casi al mismo tiempo que Ángel Escribano accedió a la presidencia de Indra, hace más de un año. No sólo eso. Ya en 2023 era una de las líneas que contemplaban los planes estratégicos de Indra.
El propio Sánchez ha calificado la situación como un "supuesto problema", delegando la responsabilidad en la SEPI mientras el mercado castiga el valor del activo. María Jesús Montero: La ministra de Hacienda ha admitido implícitamente una falla en la auditoría previa (due diligence) al afirmar que el conflicto de interés "no estaba en el origen" cuando el Gobierno validó el nombramiento de Escribano.
De momento, el capital huye de Indra. Mientras el Ibex 35 retrocede de forma moderada un 2,88%, el castigo a Indra es desproporcionado con un desplome del 7% hasta los 53 euros.
Esta brecha entre Indra y el resto del selectivo demuestra que el problema no es el contexto macroeconómico, sino la crisis de gobernanza interna y el riesgo percibido de una gestión que priorice intereses particulares o políticos sobre la rentabilidad del capital.



