
Desde hace un tiempo nos hemos acostumbrado a que, desde el Gobierno y desde medios afines, se afirme que España es un motor de crecimiento para la Unión Europea y que es uno de los países que más crece. Aunque esto es cierto en buena medida, también hay que señalar que España fue uno de los países que más cayó durante la pandemia. Sin embargo, si observamos la evolución de los salarios con mayor perspectiva temporal, veremos que este crecimiento no es tan sólido como se presenta.
Si acudimos a los datos que ofrece la OCDE (recién actualizados), podemos observar la evolución real del salario medio (descontada la inflación) tanto en España como en otros muchos países de la Unión Europea desde 1994 hasta 2025. En el siguiente gráfico se muestra la evolución de 12 de los países más importantes del continente.

El gráfico nos muestra varios aspectos clave. En primer lugar, vemos que España es uno de los países donde menos ha crecido el salario medio real (descontada la inflación) entre 1994 y 2025, con un aumento de apenas el 5,69% en 31 años: pasó de 33.229 euros a 35.121 euros. También vemos que, desde 2009 hasta 2025, el salario medio real en España ha caído un 1,16%, sin haberse recuperado aún a los niveles previos a la crisis. Junto con Grecia, Italia y Países Bajos, es uno de los pocos países que todavía se encuentran por debajo del nivel de 2009.
España sólo ha crecido un 5,69% en 31 años
De los 12 países de la muestra, es el segundo con menor crecimiento del salario real en tres décadas, sólo superado por Italia. También destaca el caso de Irlanda, que ha pasado de un salario medio real de 34.965 euros a 63.379 euros. Para poder observar con mayor claridad cómo han variado los salarios reales en tres décadas en estos 12 países europeos, vamos a ver a continuación la variación porcentual entre 1994 y 2025.

Este gráfico es demoledor y deja a España en una posición muy desfavorable. En primer lugar, vemos que Irlanda es uno de los países europeos donde más ha crecido el salario medio real entre 1994 y 2025, con un aumento del 81,26%. Otros países como Luxemburgo, Finlandia o Portugal han registrado crecimientos superiores al 30%. Por otro lado, naciones como Francia, Alemania, Grecia o Austria han crecido por encima del 20%. España, en cambio, sólo ha aumentado un 5,69%, mientras que Italia se lleva la peor parte, con un crecimiento de apenas el 0,04% en 31 años.
Sólo a Italia le ha ido peor que a España
Es decir, un crecimiento total del 5,69% en 31 años en España implica un aumento anual del 0,18%. En comparación, países como Alemania, Francia y Portugal han registrado crecimientos anuales compuestos del 0,76%, 0,84% y 0,92%, respectivamente.
Así pues, comprobamos que el salario medio real de España ha permanecido prácticamente estancado en los últimos 31 años, al contrario de lo que ha ocurrido en la mayoría de los países europeos, donde (en mayor o menor medida) los salarios medios han crecido con mayor intensidad. Sin duda, más de tres décadas de estancamiento salarial deberían llevar a un análisis profundo de sus causas, con el objetivo de mejorar la productividad de los trabajadores y, de este modo, elevar los salarios de forma sostenible y natural.

