
Los programas de facturación cuestan entre cero y unos cien euros al mes, y la diferencia rara vez está en la factura. Está en lo que acabas pagando aparte cuando el programa se queda corto. Hay opciones gratuitas que cumplen la norma, planes desde 6,6 euros al mes y herramientas completas por menos de veinte.
El cálculo que casi nadie hace es el del coste total. Un programa de siete euros al mes que obliga a llevar la contabilidad por fuera, a cuadrar los cobros en una hoja aparte y a migrar en dos años sale más caro que uno de quince que lo cubre todo. La cuota es la parte visible de un gasto que tiene tres o cuatro partidas más.
Abajo tienes los precios reales de las opciones habituales, los costes que no aparecen en ninguna tabla y qué compensa según tu volumen.
Qué se paga en un programa de facturación
La cuota, casi siempre en pago anual. Los precios que se anuncian suelen ser los del compromiso de doce meses. En pago mensual sube.
Los usuarios adicionales. Muchas herramientas incluyen uno y cobran aparte cada acceso extra, incluido el de tu asesoría.
El volumen de facturas o de clientes. Varios planes de entrada limitan el número y el salto de plan llega antes de lo previsto.
Los módulos. Conciliación bancaria, inventario o contabilidad suelen estar en niveles superiores.
La migración futura. Es el coste que no aparece en ninguna tabla y el que más duele. Si la herramienta no exporta tu histórico, cambiar significa empezar de cero.
Precios reales de las opciones más habituales

Cómo comparar precios sin llevarse sorpresas
Compara siempre sobre el mismo plan de pago. Un precio anual y uno mensual no son comparables, y la diferencia entre ambos suele rondar el 20 %.
Suma los usuarios que vas a necesitar de verdad. Si tu asesoría necesita acceso, ese acceso puede ser de pago.
Mira el límite de documentos. Es donde más rápido se salta de plan y donde el precio anunciado deja de aplicarse.
Comprueba si el IVA está incluido. Muchos precios del sector se publican sin él.
Pregunta qué pasa al año siguiente. Los descuentos de captación son habituales y la cuota de renovación es la que vas a pagar de verdad.
Cuál compensa según tu caso
Emites menos de cinco facturas completas al mes. La aplicación de la Agencia Tributaria cumple y no cuesta nada. Asume que no podrás exportar el histórico si algún día cambias.
Facturas de forma sencilla y el presupuesto es lo primero. Billin, a 6,6 euros al mes, cubre lo esencial con una interfaz muy directa.
Tienes actividad estable y llevas las cuentas aparte. Aquí es donde compensa dar el salto. Los 15 euros al mes de Holded incluyen contabilidad, cobros y gastos, y sustituyen a la combinación de programa de facturación más hoja de cálculo más trabajo manual en cada cierre. Es la recomendación para la mayoría de perfiles con actividad real, con 50 % de descuento los tres primeros meses y 14 días de prueba sin tarjeta.
Necesitas gestión comercial clásica con albaranes y pedidos. Factusol, en torno a 19,50 euros al mes, cubre ese enfoque.
Lo que cuesta cambiar más adelante
Es la partida que nadie presupuesta y la que más condiciona la decisión. Cambiar de programa de facturación implica trasladar clientes, proveedores, artículos, series de numeración y el histórico de facturas.
Si la herramienta permite exportar en un formato legible, el trabajo es de días. Si no lo permite, el histórico se queda donde está y arrancas de cero en el sistema nuevo, con la contabilidad partida en dos sitios.
Por eso la pregunta sobre la exportación conviene hacerla antes de contratar y no cuando ya quieres irte. No es un requisito del reglamento, así que ningún proveedor está obligado a ofrecerla.
El coste de no cumplir
Conviene ponerlo al lado de las cuotas anteriores. El artículo 201 bis de la Ley General Tributaria prevé una multa fija de 50.000 euros por ejercicio para quien tenga o use un sistema que deba estar certificado y no lo esté.
Ese artículo sanciona el software, no el error puntual al facturar. Los incumplimientos de expedición o conservación van por el artículo 201, con una multa del 2 % del importe de las operaciones afectadas o 300 euros por operación cuando ese importe no puede determinarse. Son sanciones independientes.
Las fechas son el 1 de enero de 2027 para sociedades y el 1 de julio de 2027 para autónomos. Antes de contratar, pide la declaración responsable del fabricante y confirma que tu programa de facturación cumple en el plan concreto que vas a pagar.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un programa de facturación?
Entre cero y unos cien euros al mes. Hay aplicaciones gratuitas que cumplen la norma y planes de entrada desde 6,6 euros al mes en pago anual.
¿Hay programas de facturación gratis?
Sí. La aplicación de la Agencia Tributaria es gratuita y cumple, y varias herramientas privadas ofrecen planes gratuitos con límite de documentos o de clientes.
¿Compensa pagar más por un programa completo?
Compensa cuando la actividad es estable y la contabilidad o los cobros se llevan hoy por fuera. Si emites cuatro facturas al mes, no.
¿Qué pasa si sigo con mi programa de siempre?
Depende de si se adapta. Muchas herramientas veteranas han actualizado su producto. Pregunta a tu proveedor por escrito si va a cumplir, en qué versión y en qué fecha.
¿El precio incluye el cumplimiento de Verifactu?
No siempre. En algunas herramientas la función está en un plan superior al de entrada, así que conviene confirmarlo sobre el plan concreto que vas a contratar.