
Los trabajadores de Mercadona disfrutarán a partir del próximo año de una semana más de vacaciones. De esta forma, los 110.000 empleados que componen la plantilla de la cadena de supermercados valenciana en España y Portugal, conjuntamente, pasarán a disponer 37 días de vacaciones al año. Así lo ha anunciado la propia empresa, que detalla que esta medida se consolidará para el resto de los años.
En este sentido, la empresa fundada por Juan Roig subraya que esta medida, que supondrá un coste de 100 millones de euros anuales, "supone una gran mejora en la jornada anual de los trabajadores y persigue que todos los que forman Mercadona estén comprometidos y satisfechos al 100%".
Por otra parte, desde Mercadona insisten reconocer el esfuerzo de sus trabajadores y su aportación a la productividad de la empresa. En consecuencia, por segundo año consecutivo, Mercado también va a repartir el próximo mes de marzo una gratificación extraordinaria por valor de 280 millones de euros, correspondiente a una mensualidad, que se sumará a la retribución variable, de una o dos mensualidades dependiendo de la antigüedad de cada trabajador.
De hecho, cabe destacar que este mismo año, la cadena de supermercados ya aprobó una subida de salarios del 8,5% para el conjunto de sus trabajadores.
Ataques de la izquierda
Así las cosas, Mercadona demuestra que el motor de la creación de riqueza y prosperidad radica en la actividad del sector privado. Son las empresas las que son capaces de crear empleo y satisfacer las necesidades del mercado y, de este modo, garantizar un mayor nivel de vida para el conjunto de la sociedad.
Sin embargo, desde la izquierda siguen empeñados en señalar y atacar a empresarios que, como Juan Roig, arriesgando su propio capital, hacen posible que los trabajadores puedan prosperar. Recordemos que hace tan solo unos días, la ex ministra de Igualdad, Irene Montero, denunciaba que compañías como Mercadona, además de Carrefour y El Corte Inglés, se dedican a robar a la población.
En cualquier caso, como hemos explicado en Libre Mercado, declaraciones como las de Irene Montero ignoran, por un lado, que con su actividad económica las grandes compañías a quien benefician principalmente es a sus empleados. Además, desde la izquierda se oculta la extraordinaria aportación que hacen estas grandes empresas a las arcas públicas mediante el pago de impuestos.

