
"Nosotros no somos la izquierda". Con estas palabras el secretario general del PP de Madrid explicaba este viernes ante los medios que no van a creer a una mujer por el hecho de serlo si no presenta alguna prueba que respalde su testimonio.
Pasadas 24 horas del shock inicial, el partido presidido por Isabel Díaz Ayuso pasaba al ataque contra la exconcejal de Móstoles que ha denunciado un presunto abuso sexual y laboral por parte del alcalde de la localidad, Manuel Bautista.
Alfonso Serrano acusó directamente a esta mujer de actuar de "mala fe", al tratar "de involucrar" a la presidenta madrileña y "grabando una conversación sin autorización". Se refería el número dos del partido a la reunión que tanto él como la vicesecretaria de Organización del PP de Madrid, Ana Millán, mantuvieron con la denunciante de la que ella misma ha aportado extractos. Serrano le acusó de "trocear" y "manipular" estas conversaciones para así "prefabricar" este caso.
En el seno del partido mantienen que no hay caso de acoso sexual porque "todo parecía una disputa laboral", y no se habló de "acoso sexual" hasta el correo enviado por el abogado de la ex concejal en el que la denuncia se deriva al Comité de derechos y garantías de la dirección nacional del PP. "Esto no es un caso de acoso sexual. Nunca ha existido acoso sexual", afirmó tajante el secretario general de los populares madrileños.
"Ella siempre alegó conflicto laboral en todos sus correos. Empezó hablando de discriminación. Así lo hizo en la reunión del 11 de marzo de 2024, donde negó expresamente que hubiese acoso o abuso sexual", sostuvo Serrano, que retó a todos los implicados en este caso a que saquen a la luz la grabación completa, con la que supuestamente "se desmontaría el relato de algunos".
En este sentido, Serrano avisó que el partido se reserva el derecho de cualquier acción legal contra quien acuse a la formación de haber "tapado" u ocultado cualquier presunto acoso sexual.
Y es que para el PP de Madrid esto no es más que "una vendetta política en el seno de un grupo municipal"; es decir, según esta tesis – defendida también ayer por el alcalde de Móstoles- la exconcejal, que concurrió como número dos en las listas en las pasadas elecciones, se habría vengado al no obtener los cargos o responsabilidad que quería. Ella, sin embargo, denuncia lo contrario: el regidor se le habría insinuado en varias ocasiones y al no ser correspondido la habría degradado laboralmente.
Según la denunciante, en aquella reunión tanto Millán como Serrano habrían tratado de convencerla para que no denunciara. "Lo que no puede ser bueno para ti es una denuncia en el juzgado porque te comen", "ese amparo que pides pasa porque te quites de la cabeza cualquier tipo de denuncia", le habría dicho la primera. "No es cuestión de tapar, es que una denuncia pública o judicial, te afectaría a ti", le habría sugerido el segundo.
"Ana Millán muestra empatía con ella en todo momento", aseguró ya este viernes Serrano para quien este caso "pretende tapar el desastre electoral del PSOE" en Aragón "con una candidata que, ésta sí, es encubridora de un presunto acosador sexual como es Paco Salazar". Y es que, argumentó, "han tenido un año para sacar este asunto, o para denunciar judicialmente ese presunto acoso. No se hizo porque no existió y por eso ahora se construye un caso con un medio de comunicación, para tratar de darle presunción de veracidad a horas de unas elecciones autonómicas".
Bautista se ve víctima y advierte de acciones legales
Casi al mismo tiempo que Serrano compareció el regidor mostoleño. Lo hacía con idéntica estética que el día anterior: rodeado de todo su equipo de gobierno para mostrar unidad. Bautista se presentó como víctima de una "campaña absoluta de desprestigio" y apuntó a que ella le habría sometido a "continuos chantajes políticos" que se remontan a 2023.
Asimismo, advirtió de que "todas las acusaciones que están vertiendo" son "absolutamente falsas" y que están en manos de su abogado y su equipo jurídico. "Vamos a ser absolutamente implacables", avisó al tiempo que sostuvo que "no se puede llamar a alguien acosador sin que haya una sentencia que diga que eres acosador".
El mismo día en que El País publica un audio donde se le escucha admitiendo que la exconcejal no le pidió a él ser teniente de alcalde, matizó que a él personalmente la edil nunca le pidió la Tenencia de Alcaldía, pero que sí lo hizo al actual teniente de alcalde y al actual director de Alcaldía en los "días previos a esa sesión de investidura".
"Antepuso sus intereses personales a la formación del Gobierno de Móstoles (...) Ella vino a decirnos que si no era teniente de alcalde, no era vicealcaldesa, no iba a ir al pleno de investidura del día siguiente. No sé si esa conversación también la tiene grabada, porque claro, cuando tú vas grabando conversaciones entiendo que tienes algún fin", deslizó Bautista, quien insistió en esta idea afirmando que reclamó este puesto "en numerosas ocasiones" y que el "ultimátum" llegó ese día después de que hubiera ya un acuerdo con Vox para la investidura.
En su intervención también afirmó que esta "no es la primera vez que surge todo esto en su trayectoria profesional" con "conflictos que van desde acusaciones de acoso sexual o acoso laboral". "Solo me queda seguir defendiendo la verdad, mi honor, la presunción de inocencia que se me está conculcando de forma palmaria a lo largo del día de hoy por los distintos medios de comunicación", defendió toda vez que "no está probado, no sale una sola prueba y ya el personaje, el alcalde, es absolutamente culpable".
"Es muy difícil, por no decir imposible, poder defenderse contra eso, contra el universo, contra manifestaciones que desconoces totalmente porque no hay llegado ningún tipo de procedimiento detallado" respecto a unos presuntos hechos que "pudieran ser constitutivos de infracción".

