L D ( Agencias ) Los oficiales policiales que este jueves interrogaron al primer ministro israelí, Ariel Sharon, por supuestos delitos de soborno, abandonaron su residencia privada en la granja de "Los sicomoros", sin formular declaraciones.
Los agentes de la Unidad de Investigaciones Internacionales, encabezados por su comandante, Iojanán Danino, completaron con ese segundo interrogatorio la indagación bajo la sospecha de que Sharon se prestó en 1999 a ser sobornado para favorecer a un hijo suyo. Se trata de la asociación de su hijo Guilad con un empresario de bienes inmobiliarios, David Apel, quien habría podido utilizar a Sharon, a cambio de un suculento contrato con aquel, para concretar con Grecia la compra de una isla que se proponía convertir en un centro internacional de turismo a cuarenta kilómetros de Atenas.
