L D (EFE)
Con motivo de un encuentro con empresarios locales el viernes en Cochabamba, en el centro de Bolivia, Sánchez de Lozada afirmó que que "se ha desbaratado esa intención (de golpe de Estado) que tenía el MAS, encabezado por Evo Morales (jefe nacional de la fuerza opositora) y por Antonio Peredo (portavoz de su grupo parlamentario)", relató este viernes el diario paceño La Prensa.
Según el periódico, el gobernante, que incluyó en sus acusaciones al también opositor Manfred Reyes, de la Nueva Fuerza Republicana, dijo que para alcanzar el poder los presuntos conspiradores deberán seguir la senda democrática. "Pienso que los que están en estos aspectos sediciosos van a tener que llegar a un pacto que nos permita la gobernabilidad", dijo el presidente boliviano. Añadió que es posible alcanzar un "pacto social" en el país, puesto que aunque Bolivia "siempre llega a la orilla del precipicio" al final "se retira a tiempo".
De este modo, Sánchez de Lozada corroboró la versión lanzada hace una semana por la legación diplomática estadounidense, que envió a la Vicepresidencia un informe en el que advertía de que el MAS "está planeando un golpe militar para derrotar al Gobierno de Bolivia en abril de este año". El documento sostenía que Morales y Peredo son "los principales arquitectos y responsables de este plan", y que "en el mes de enero contaba con el apoyo de personal militar clave".
Tras hacerse público el texto el pasado miércoles, Morales, que fue segundo en número de votos en las pasadas elecciones presidenciales y lidera la causa de los productores de coca bolivianos, puso en duda la información y preguntó "¿Quién va a creer que el Embajador va a proteger la vida de Evo Morales?". Acusó a Washington de fomentar un golpe de Estado para reponer la dictadura en Bolivia, porque aparentemente "la democracia ya no le sirve" a EEUU, que apoya la erradicación de los cultivos de coca. "Este documento está dirigido a intimidar, a dividir y mostrarnos como golpistas", protestó.
El jefe del MAS volvió a pedir la renuncia del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, al que tildó de incapaz de gobernar, y propuso una solución constitucional "para salvar la democracia" boliviana.
Según el periódico, el gobernante, que incluyó en sus acusaciones al también opositor Manfred Reyes, de la Nueva Fuerza Republicana, dijo que para alcanzar el poder los presuntos conspiradores deberán seguir la senda democrática. "Pienso que los que están en estos aspectos sediciosos van a tener que llegar a un pacto que nos permita la gobernabilidad", dijo el presidente boliviano. Añadió que es posible alcanzar un "pacto social" en el país, puesto que aunque Bolivia "siempre llega a la orilla del precipicio" al final "se retira a tiempo".
De este modo, Sánchez de Lozada corroboró la versión lanzada hace una semana por la legación diplomática estadounidense, que envió a la Vicepresidencia un informe en el que advertía de que el MAS "está planeando un golpe militar para derrotar al Gobierno de Bolivia en abril de este año". El documento sostenía que Morales y Peredo son "los principales arquitectos y responsables de este plan", y que "en el mes de enero contaba con el apoyo de personal militar clave".
Tras hacerse público el texto el pasado miércoles, Morales, que fue segundo en número de votos en las pasadas elecciones presidenciales y lidera la causa de los productores de coca bolivianos, puso en duda la información y preguntó "¿Quién va a creer que el Embajador va a proteger la vida de Evo Morales?". Acusó a Washington de fomentar un golpe de Estado para reponer la dictadura en Bolivia, porque aparentemente "la democracia ya no le sirve" a EEUU, que apoya la erradicación de los cultivos de coca. "Este documento está dirigido a intimidar, a dividir y mostrarnos como golpistas", protestó.
El jefe del MAS volvió a pedir la renuncia del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, al que tildó de incapaz de gobernar, y propuso una solución constitucional "para salvar la democracia" boliviana.
