
LD (Agencias) Once personas murieron y otras treinta resultaron heridas por la explosión de dos coches-bomba que estallaron a la entrada de una concurrida gasolinera llamada "Al-Hurriya", en el barrio de Al-Karrada, en el centro de Bagdad. Varios de los automóviles que hacían cola para repostar gasolina resultaron calcinados, agregaron las fuentes.
En la zona donde viven algunos de los políticos más influyentes del país, como Abdelaziz al-Hakim, jefe de la Asamblea Suprema Islámica, principal partido chií en el Gobierno. Además, el atentado coincidió con la visita a Irak del secretario de Estado de Defensa estadounidense, Robert Gates, para tratar la situación de seguridad en el país.
En tanto, las fuerzas de seguridad iraquíes y estadounidenses impusieron el toque de queda en Yatrib, a ochenta kilómetros al norte de Bagdad, un día después del atentado terrorista contra un control montado por el Consejo de Salvación en el que murieron al menos veinticinco personas mientras otras tres continúan desaparecidas.
