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Así es el matonismo sindical

Huelga tras huelga, los piquetes 'informativos' coaccionan a trabajadores y comerciantes, con actitudes propias de un matón.

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Este 29 de marzo se han vuelto a repetir los lamentables episodios de coacción que en todas las huelgas protagonizan los llamados piquetes informativos de los sindicatos. Si bien en esta ocasión el fuerte dispositivo policial ha permitido que el día transcurriese con relativa normalidad y prácticamente la totalidad de los negocios desarrollasen la actividad normal, como cualquier día laborable, algunos ciudadanos han tenido que soportar las mofas, insultos, intimidación e, incluso, agresiones físicas de los piqueteros.

Su modus operandi es idéntico al que utilizan los llamados Comités de Defensa de la Revolución que utiliza la dictadura de los hermanos Castro en Cuba para hostigar y amedrentar a los pocos opositores que no se han exiliado o están encarcelados.

Las fotografías y los vídeos que nos han remitido nuestros lectores no dejan lugar a dudas de la violencia extrema que emplean estos grupos. Insultan a los comerciantes que abren su negocio, a trabajadores, a los clientes y también a los periodistas de los medios de comunicación críticos con sus actuaciones. Dan patadas a los escaparates, cuando no tiran piedras; estropean cerraduras con silicona, ensucian con pegatinas y pintadas todo lugar por el que pasan, lanzan sillas a los clientes de un bar…

Naturalmente, sus jefes obvian estos comportamientos y sólo tienen palabras contra las supuestas coacciones de los empresarios. Ni siquiera la agresión a un periodista delante de las narices del jefe de UGT en Madrid ha provocado una condena, aunque fuera hipócrita.

Siempre van en grupos de más de 20 o 30 personas y acosan a personas casi siempre solas o en un número muy inferior a ellos, mientras vociferan y se mueven como una marabunta.  Refugiados en el grupo son muy agresivos y tratan de intimidar a todo aquel que se cruza a su paso.

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