L D (EFE)
El portavoz del PP del País Vasco, Leopoldo Barreda, manifestó este lunes que Joseba Egibar, portavoz del PNV y alcalde del municipio guipuzcoano de Lizarza, está incurriendo en una "dejación de funciones" que supone una "estafa a los ciudadanos demócratas". El dirigente popular criticó en una nota de prensa a Egibar por sus "reiteradas ausencias del Ayuntamiento", y por una "dejación" que "sólo aporta frustración a quienes con su voto pretendieron cambiar la situación".
Se refirió así al hecho de que la fachada consistorial de Lizarza muestre pancartas en contra del propio Egibar, como la del pasado sábado en la que se podía leer en euskera "El pueblo tiene la palabra y la decisión", "PNV-EA siervos de los españoles" y "Egibar fuera de aquí".
Según Barreda, "nada parece haber cambiado en el municipio porque el alcalde sea ahora Egibar y no su predecesor de Batasuna", y añadió que el comportamiento del nacionalista "es una actuación deliberada, probablemente ya prevista por los responsables del PNV antes de las pasadas elecciones de mayo".
Afirmó que existen otros ejemplos de "actuaciones pusilánimes" de responsables nacionalistas en los municipios vizcaínos de Markina y Dima, y agregó que "la decisión de Egibar de ceder el Ayuntamiento a los radicales incide en una falta de credibilidad democrática y pone de manifiesto la debilidad de quienes aspiran a pactar con ETA y no a derrotar a ETA". "Quizá Egibar no puede actuar porque Lizartza es el ensayo general del plan Ibarretxe", aseveró Barreda, quien opinó que esta situación "puede entenderse en los términos de impunidad que el lehendakari está dispuesto a pagar a los radicales por su apoyo".
Se refirió así al hecho de que la fachada consistorial de Lizarza muestre pancartas en contra del propio Egibar, como la del pasado sábado en la que se podía leer en euskera "El pueblo tiene la palabra y la decisión", "PNV-EA siervos de los españoles" y "Egibar fuera de aquí".
Según Barreda, "nada parece haber cambiado en el municipio porque el alcalde sea ahora Egibar y no su predecesor de Batasuna", y añadió que el comportamiento del nacionalista "es una actuación deliberada, probablemente ya prevista por los responsables del PNV antes de las pasadas elecciones de mayo".
Afirmó que existen otros ejemplos de "actuaciones pusilánimes" de responsables nacionalistas en los municipios vizcaínos de Markina y Dima, y agregó que "la decisión de Egibar de ceder el Ayuntamiento a los radicales incide en una falta de credibilidad democrática y pone de manifiesto la debilidad de quienes aspiran a pactar con ETA y no a derrotar a ETA". "Quizá Egibar no puede actuar porque Lizartza es el ensayo general del plan Ibarretxe", aseveró Barreda, quien opinó que esta situación "puede entenderse en los términos de impunidad que el lehendakari está dispuesto a pagar a los radicales por su apoyo".
