Arria Salicetti, que ha declarado como testigo en la causa que investiga las supuestas relaciones entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y ETA, ha asegurado no tener datos sobre los supuestos entrenamientos en el manejo de explosivos que estos dos grupos habrían llevado a cabo en Venezuela, aunque ha aportado al magistrado informes de la inteligencia de este país que acreditarían las "vinculaciones" del Gobierno bolivariano con la organización terrorista vasca.
"Me han suministrado informaciones que triangulan una serie de vinculaciones entre el grupo de narcoterroristas de las FARC, personas vinculadas al régimen venezolano y algunas a la ETA", ha señalado el ex embajador venezolano antes de recalcar que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) "conoce perfectamente lo que ha venido ocurriendo en el país" en los últimos años.
En concreto, ha detallado que de los 34 etarras que el Gobierno español deportó a Venezuela en 1989 tras el fracaso de las conversaciones de Argel, siete tienen "cargos" en la Administración de Hugo Chávez y tres de ellos, entre los que se encuentra Cubillas, están contratados en el INTI, al que ha calificado como "verdugo oficial" de la política de "pillaje y expolio de la propiedad" que, según ha dicho, practica el Ejecutivo bolivariano.
Según sus datos, las expropiaciones, que "siempre se hacen con cuerpos de asalto del Ejército y de la Guardia Nacional venezolana", han perjudicado a "más de 300 pequeños y medianos agricultores españoles". De igual modo, ha subrayado que los etarras que viven en Venezuela "están perfectamente integrados en la sociedad venezolana", en especial Cubillas y su mujer, Goizeder Odriozola, que es jefa de Gabinete del vicepresidente de la República, Elías Jaua.
Tras poner de manifiesto que dos "agentes prominentes de ETA y las FARC", en referencia a Cubillas y el miembro de la guerrilla Rodrigo Granda, han sido nacionalizados por el Gobierno de Chávez, lo que impide su extradición a sus países de origen, Arria ha indicado que la unidad de "seguimiento y vigilancia" del grupo de etarras residentes en Venezuela fue "desmantelado" tras la llegada al poder de Chávez.
De igual modo, ha destacado que Colombia es el país que tiene la "llave" para informar sobre las relaciones entre ETA y las FARC, ya que cuenta con la información que se incautó en los ordenadores del ex número dos de la organización colombiana, Luis Edgar Devia Silva, 'Raúl Reyes'.
Velasco, que investiga los nexos entre las dos organizaciones terroristas bajo el amparo del Gobierno de Venezuela, citó a Arria Salicetti el pasado 15 de noviembre aunque la comparecencia tuvo que retrasarse por problemas de agenda. El testigo ha declarado a propuesta de la Plataforma Democrática de Venezolanos en Madrid, que ejerce la acusación popular en esta causa de forma conjunta con la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT).
El vicepresidente de este colectivo, William Cárdenas, ha señalado a Europa Press que Arria "conoce perfectamente cómo funcionan Cubillas y el grupo de etarras que trabajan en el Instituto Nacional de Tierras (INTI) y en la estructura del Gobierno de Venezuela". "Les conoce muy bien porque a él le quitaron la finca, él fue una víctima de ellos", ha indicado.
De hecho, el compareciente promueve una iniciativa para que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, sea juzgado en la Corte Penal Internacional por la "expropiación, el pillaje y el saqueo" de tres millones de hectáreas de tierras. En una entrevista concedida en octubre pasado a Venezuela Radio aseguraba que Cubillas Fontán ha sido utilizado por el Gobierno bolivariano como "instrumento de asalto, robo y pillaje de fincas en Venezuela".
