
L D (Agencias) Así consta en una carta escrita por el propio dirigente etarra Garikoitz Aspiazu, "Txeroki" e intervenida por la Guardia Civil en la vivienda de Basauri (Vizcaya) propiedad de Aperribay, según el auto notificado por el juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, en el que ordena el ingreso en prisión incondicional de Pérez Aldunate y de López de Aberasturi.
En una misiva anterior, "Txeroki" reprochaba a los miembros del grupo que no hubieran cometido ningún atentado, y dice: "Quedamos en que si no cogíais nada gordo, les daríais a los uniformados, y teniendo en cuenta la situación política, las hostias que nos han dado y que íbamos a hacer un año sin tirar a nadie, una 'ekintza' (acción) vendría mejor que bien".
En la segunda carta, el dirigente etarra insiste en que "tenemos que poner muertos sobre la mesa cuanto antes" y reitera a los miembros del grupo que antes del 19 de marzo, fecha que habían fijado para mantener una cita en Francia, "tendréis que poner 'patas arriba' a un enemigo uniformado (da lo mismo qué uniforme y dónde)".
El juez imputa en el auto a "Txeroki" y a los tres miembros del grupo un delito de integración en organización terrorista, otro de tenencia de armas y explosivos, varios de asesinato en grado de tentativa y otros de proposición para el asesinato terrorista. Además, Pérez Aldunate y "Txeroki" son acusados de un "delito contra la Corona en su modalidad de proposición" al estimar que "está indiciariamente acreditada la orden de atentar, la facilitación de parte de los medios, el desplazamiento al lugar, la búsqueda de la cobertura y el lugar para atentar contra el jefe del Estado".
El rifle para matar al Rey
En una misiva anterior, "Txeroki" reprochaba a los miembros del grupo que no hubieran cometido ningún atentado, y dice: "Quedamos en que si no cogíais nada gordo, les daríais a los uniformados, y teniendo en cuenta la situación política, las hostias que nos han dado y que íbamos a hacer un año sin tirar a nadie, una 'ekintza' (acción) vendría mejor que bien".
En la segunda carta, el dirigente etarra insiste en que "tenemos que poner muertos sobre la mesa cuanto antes" y reitera a los miembros del grupo que antes del 19 de marzo, fecha que habían fijado para mantener una cita en Francia, "tendréis que poner 'patas arriba' a un enemigo uniformado (da lo mismo qué uniforme y dónde)".
El juez imputa en el auto a "Txeroki" y a los tres miembros del grupo un delito de integración en organización terrorista, otro de tenencia de armas y explosivos, varios de asesinato en grado de tentativa y otros de proposición para el asesinato terrorista. Además, Pérez Aldunate y "Txeroki" son acusados de un "delito contra la Corona en su modalidad de proposición" al estimar que "está indiciariamente acreditada la orden de atentar, la facilitación de parte de los medios, el desplazamiento al lugar, la búsqueda de la cobertura y el lugar para atentar contra el jefe del Estado".El rifle para matar al Rey
Sin embargo, el etarra nunca llegó a recibir el rifle prometido a pesar de que acudía todos los días al lugar y la hora indicados, por lo que pensó que había perdido el contacto y volvió a la Península, desde donde en mayo de 2004 regresó a Francia, donde "Txeroki" le explicó que su contacto no había podido ir a entregarle el arma. Garzón afirma en el auto que el desistimiento de este atentado "no es voluntario, sino debido a la falta de comunicación entre los actores que, de haberla habido, habría incidido en el mayor perfeccionamiento de la acción iniciada".
El juez añade que, a finales de junio del año pasado, "Txeroki" ordenó a Pérez Aldunate que volviera a Vizcaya y se ocultara en el domicilio de Pablo Aperribay, y en septiembre entró en contacto con Ieltxu López de Aberasturi.
A partir de ese momento, comenzaron a elaborar "múltiples informaciones sobre responsables del Partido Popular como Leopoldo Barreda (muy elaborada), María San Gil y el alcalde de Vitoria Alfonso Alonso , y el presidente del Parlamento del País Vasco Juan María Atutxa , con intención de atentar contra ellos, y sobre otros para estudiar la posibilidad de hacerlo posteriormente". También recopilaron informaciones sobre guardias civiles destinados en el puerto de Bilbao, sobre vehículos de este cuerpo y sobre el cuartel de La Salve.
Entre la documentación intervenida a los terroristas hay anotaciones con datos poco elaborados sobre el ex director de la Guardia Civil Luis Roldán y personas de su entorno y sobre los políticos vascos del PSE y del PP Antonio Basagoiti , Rodolfo Ares , Patxi López , Nicolás Redondo Terreros , Rafael Carriegas , Consuelo Sarrio y Santiago Abascal . También se encontraron anotaciones sobre la sede del PP de Amurrio (Álava) y sobre las fechas de aniversario de los asesinatos de Gregorio Ordóñez , Miguel Ángel Blanco y Fernando Buesa "con el fin de cometer atentados a la salida de las celebraciones de los actos de conmemoración".
